
Alma Rosa Preciado Rubio mantiene la búsqueda de su hija y su nieta, desaparecidas junto con otros dos familiares el 28 de agosto de 2011 cuando viajaban de Sinaloa hacia Chiapas.
CÓRDOBA, VER.- Han transcurrido 15 años sin respuestas para Alma Rosa Preciado Rubio, quien continúa buscando a su hija Ilse Janet y a su nieta Renata, desaparecidas junto con José Adalberto y Jesús Ernesto el 28 de agosto de 2011, cuando viajaban desde Sinaloa con rumbo a Chiapas.
Este viernes, en el Parque 21 de Mayo de Córdoba, la familia y colectivos realizaron un acto de memoria para mantener visibles sus nombres y solicitar a la ciudadanía que cualquier información que pueda ayudar a localizarlos sea reportada a las autoridades.
De acuerdo con Alma Rosa, Córdoba representa uno de los últimos puntos donde tuvieron conocimiento de sus familiares, pues se sabe que se hospedaron en esta ciudad y posteriormente continuaron su recorrido. Sin embargo, cerca de llegar a La Tinaja, presuntamente fueron interceptados por patrullas de la Policía Estatal.

La incertidumbre se ha prolongado durante tres lustros sin que la familia conozca qué ocurrió con ellos.
“La verdad fue muy duro para mí aceptar, y todavía no lo acepto, de traer a mi hija en fichas y a mi nieta. Hasta en el 2019 vine aquí a Córdoba, es cuando pude y tuve fuerzas para hacer la denuncia, pero mi esposo fue el que estuvo viniendo y hoy le prometí a mi hija y a mi nieta que no pararía hasta encontrarlas”.
Alma Rosa señaló que, pese al paso de los años, mantiene la esperanza de encontrar a su hija y a su nieta y continuará recorriendo los lugares donde pueda obtener información sobre su paradero.
Olga Lidia Salazar Hernández, representante e integrante de los colectivos Unidas por Amor a Nuestros Desaparecidos y Buscando Nos Encontramos Córdoba, manifestó su respaldo a Alma Rosa y destacó la importancia de mantener vigente la búsqueda.
Expresó además su deseo de que Renata haya sobrevivido y que actualmente pueda encontrarse con vida, pues al momento de su desaparición era una niña.
Los colectivos insistieron en la necesidad de que las autoridades mantengan abiertas las investigaciones y fortalezcan las acciones de búsqueda, particularmente ante el incremento de casos de desaparición.
Mientras tanto, para Alma Rosa los años no han significado el cierre de la historia: 15 años después, continúa buscando a su hija y a su nieta y se niega a dejar de esperar respuestas.
