

De la redacción
El Buen Tono
Indianápolis, 8 de diciembre de 2025.- Los Colts de Indianápolis podrían recurrir a un veterano inesperado tras quedar sus dos quarterbacks principales fuera de acción. Daniel Jones se perderá el resto de la temporada debido a un desgarre en el tendón de Aquiles derecho, mientras que su suplente Riley Leonard sufrió una lesión en la rodilla derecha en la derrota del domingo frente a Jacksonville.
Ante esta situación, Philip Rivers, de 44 años y retirado desde 2021, se dirige a Indianápolis para una prueba este martes. Rivers, quien jugó su última temporada en la NFL con los Colts en 2020 y lideró al equipo a los playoffs, ha pasado los últimos cinco años entrenando a jóvenes en Fairhope, Alabama. Curiosamente, Leonard también jugó en esa misma escuela secundaria.
El regreso de Rivers sería un movimiento desesperado para un equipo que ha perdido tres de sus últimos cinco encuentros y ve cómo sus esperanzas de playoffs se desvanecen. La adaptación del veterano dependerá de su capacidad para aprender el libro de jugadas y recuperar la forma física, aunque ya trabajó con el entrenador Shane Steichen en los Chargers de San Diego/Los Ángeles y con Curt Cignetti en la Universidad Estatal de Carolina del Norte.
Jones, quien había tenido un inicio de temporada destacado, estaba registrando 3 mil 101 yardas y 19 touchdowns por aire, además de 164 yardas y cinco anotaciones terrestres. Su ausencia representa un duro golpe para los Colts, quienes enfrentarán a Seattle este fin de semana antes de cerrar la temporada contra San Francisco, Jacksonville y Houston.
Si Leonard no puede jugar, Brett Rypien podría ser la opción inmediata, mientras que Anthony Richardson todavía no está listo tras su fractura en el hueso orbital. Rivers, ocho veces seleccionado al Pro Bowl y recién semifinalista para el Salón de la Fama, podría convertirse en la última esperanza de Indianápolis para mantener viva su campaña.
