

AGENCIA
Xalapa, Ver.- Los contagios por influenza en Veracruz registran un incremento durante el presente año; no obstante, las autoridades sanitarias aclararon que este repunte no está relacionado con el subtipo que ha generado alertas internacionales ni con la aplicación obligatoria del uso de cubrebocas en algunos países.
De acuerdo con el Boletín de Vigilancia Epidemiológica, en lo que va de 2025 se han confirmado 504 casos de influenza en la entidad, correspondientes a distintas variantes del virus. Del total, 204 contagios se registraron en hombres y 300 en mujeres.
En comparación con el mismo periodo de 2022, cuando se contabilizaron 338 casos, el aumento es del 49 por ciento. Sin embargo, los datos oficiales indican que el repunte no se concentra en las semanas más recientes, pese a que la temporada de influenza estacional continúa activa. Durante la última semana epidemiológica únicamente se confirmaron cuatro nuevos casos en Veracruz.
Desde el inicio de la temporada de influenza estacional, que comenzó en la primera semana de octubre, se han identificado 24 casos confirmados de un total de 794 sospechosos registrados en la entidad.
La variante más frecuente en Veracruz es la influenza AH1N1, aunque también se han detectado casos de influenza tipo A y B. En cuanto a la cepa AH3N2, que en semanas recientes ha generado preocupación a nivel internacional, las autoridades precisaron que no se tiene registro de casos en Veracruz.
En países de Europa y en Estados Unidos, la influenza AH3N2, particularmente del subtipo K, ha provocado un aumento en hospitalizaciones, lo que llevó a medidas preventivas como el uso obligatorio de cubrebocas en el Reino Unido. En contraste, la Secretaría de Salud federal informó que en México solo se ha identificado un caso del subtipo K durante 2025, el cual fue atendido de manera ambulatoria con tratamiento antiviral.
La dependencia subrayó que esta variante presenta características similares a las de la influenza estacional que circula cada año, por lo que el manejo clínico es el mismo y la vacunación continúa siendo la principal medida de prevención para reducir riesgos y complicaciones.
