

Adriana Estrada
El Buen Tono
Orizaba.- La familia de comerciantes del Mercado Emiliano Zapata que fue despojada de su puesto tras una clausura sorpresiva ordenada por personal municipal, sin mediar notificación ni procedimiento legal previo, sigue enfrentando las malas acciones de las autoridades municipales, denunció la dirigente social Tomasa López Peralta.
Recordó que los hechos ocurrieron cuando trabajadores del Ayuntamiento sellaron el local comercial, obligando a los jóvenes a retirar productos perecederos y suspendiendo sus actividades de manera inmediata, acción que vulnera los derechos de la familia Villamil y constituye un abuso de autoridad, señaló.

La líder social responsabilizó directamente a Fernando Trueba Coll y a Laura Sánchez Hernández de revertir acuerdos establecidos durante la anterior coordinación de mercados, y dijo que, tras el cambio administrativo, se eliminaron soluciones acordadas previamente en al menos ocho casos, con el presunto objetivo de exigir nuevos pagos a los comerciantes.
