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Alonso arranca rodeado de mvgrɛ; FUE UNA PASARELA DE PERSONAJES CORRUPTOS

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DE LA REDACCIÓN
EL BUEN TONO

CÓRDOBA.- En Córdoba no se instaló un nuevo gobierno: regresó la mugre del pasado, ahora con cargos renovados y control absoluto de la administración municipal. La toma de protesta de Manuel Alonso Cerezo se convirtió en una pasarela de personajes ligados al saqueo y a las mismas redes que mantienen hundida a la ciudad.
El evento estuvo marcado por la presencia de Leticia López Landero y su entorno familiar, Tomás López y operadores cercanos a Víctor Serralde Martínez, todos identificados con prácticas de corrupción que dejaron huella en administraciones anteriores.
Lejos de marcar distancia, Alonso se mostró cercano y complaciente con estos actores, enviando un mensaje claro desde el arranque: no hay ruptura, hay continuidad de la mugre política.
Ese mensaje se confirmó horas más tarde durante el primer Cabildo de la administración.
La sesión se desarrolló sin debate, sin cuestionamientos y con aprobaciones en automático. Nombramientos clave, asignación de comisiones y control de áreas estratégicas pasaron sin una sola observación, evidenciando un Cabildo dócil y sometido a la voluntad del alcalde.
Uno de los nombramientos más relevantes fue el de Antonia Reyes Olmos como tesorera municipal.
Su llegada consolida un entramado político vinculado al grupo Alonso–Abella–Trabal y a Víctor Serralde, reforzando la percepción de que la Tesorería operará como caja chica del grupo en el poder y no como un área técnica al servicio de la ciudadanía.
La preocupación aumenta al conocerse los vínculos familiares entre Reyes Olmos y Lauro Ramos Olmos, actual contralor municipal y operador del alcalde saliente Juan Martínez Flores. Con Tesorería y Contraloría bajo el control del mismo grupo político, se perfila un esquema de continuidad y encubrimiento entre la administración que se fue y la que acaba de llegar.
Las comisiones edilicias también se repartieron a modo, sin discusión ni negociación.
Áreas clave como Hacienda, Obras Públicas, Transparencia y Control Interno quedaron en manos de perfiles alineados al alcalde, anulando cualquier posibilidad de fiscalización real.
Así, el gobierno de Manuel Alonso inicia su gestión rodeado de mugre política, con los mismos personajes del pasado, un Cabildo reducido a comparsa y una estructura administrativa diseñada para proteger intereses de grupo, no para atender a la ciudadanía.

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