

Permisionarios de rutas tradicionales impiden por la fuerza el ingreso de nuevas unidades, mientras la ciudadanía clama por un servicio digno y accesible
De la Redacción
El Buen Tono
Córdoba, Ver.- Mientras en Córdoba se mantiene la polémica por el cobro ilegal de $12 pesos en el transporte público, colonias como Fredepo Colorines viven una crisis de movilidad aún más grave: los vecinos, hastiados por las tarifas abusivas y el mal servicio, han solicitado el ingreso de la línea Metro, única opción que consideran confiable y accesible.
Sin embargo, las líneas tradicionales que operan en la zona han respondido con un boicot organizado, impidiendo a través de intimidación y hasta actos de violencia que Metro incremente su presencia, en lo que usuarios ya califican como “mafia transportista”.
De acuerdo con testimonios recabados por esta redacción y una llamada realizada por una vecina a las oficinas de Metro, cuya grabación fue obtenida por ese medio, las otras líneas “no los dejan trabajar” a los choferes de Metro.
En la conversación, una empleada de la empresa reconoce: “no se mandan los autobuses porque las otras líneas no los dejan trabajar a los compañeros… otra línea se peleó con un compañero del Metro”. El conflicto escaló a tal grado que, según relata un audio de la dirigencia vecinal, a uno de los conductores le rompieron el espejo retrovisor y fue amenazado, lo que lo llevó a no volver a prestar servicio en la zona.
Frente a este panorama, los habitantes de Colorines se ven forzados a esperar horas o pagar $12 a líneas que, además, niegan el servicio a adultos mayores, como reportó una usuaria la mañana de este 7 de enero. “El servicio de Metro es mucho mejor… los otros cierran las puertas a personas mayores, no quieren cobrar medios pasajes, sus unidades están sucias y los choferes son descorteses”, explicó la vecina durante la llamada.
