

De la redacción
El Buen Tono
Las declaraciones de Adriana Marín, encargada de Comunicación Digital de Morena en el Congreso de la Ciudad de México, generaron reacciones a nivel nacional luego de señalar que erradicar al crimen organizado es un proceso complejo, ya que este llega a incorporar entre 160 mil y 185 mil personas al año.
Los comentarios fueron realizados durante el programa Razonados, un espacio dirigido a jóvenes transmitido en YouTube por el medio La Razón. Tras su difusión, el tema se viralizó en redes sociales y abrió un debate público sobre la relación entre violencia, empleo y políticas públicas en México.
Ante los señalamientos, Morena sostuvo que su estrategia de seguridad se basa en la aplicación de la ley, el uso de inteligencia y el impulso de políticas sociales, las cuales, de acuerdo con el partido, han mostrado resultados. Asimismo, la dirigencia nacional afirmó que estas acciones buscan atender las causas estructurales que influyen en la incorporación de jóvenes a dinámicas delictivas.
Posteriormente, el partido expresó su respaldo a Adriana Marín y rechazó las críticas y ataques dirigidos en su contra, al considerar que forman parte de una campaña de descalificación.
¿Quién es Adriana Marín?
Adriana Marín es responsable de Comunicación Digital del Grupo Parlamentario de Morena en el Congreso de la Ciudad de México. También es creadora de contenido político y forma parte del colectivo Generación Esperanza. En sus plataformas digitales se identifica con posturas orientadas a la justicia social y los derechos.
Durante el programa, explicó que el crimen organizado se ha convertido en uno de los principales captadores de personas en el país, debido a la falta de oportunidades laborales y educativas en distintos sectores. Precisó que sus declaraciones no buscaban justificar esta actividad, sino describir la complejidad del fenómeno y sus causas sociales.
Datos sobre el reclutamiento
Estudios académicos publicados en 2023 señalan que el crimen organizado podría incorporar a más de 150 mil personas al año, lo que lo colocaría entre los mayores empleadores informales del país, de acuerdo con análisis realizados por investigadores especializados en violencia y desarrollo.
Sin embargo, especialistas advierten que estas cifras incluyen prácticas como reclutamiento forzado, engaños mediante ofertas laborales falsas y coerción, particularmente en zonas con alta vulnerabilidad económica.
Investigaciones recientes también vinculan este fenómeno con deficiencias históricas en la generación de empleos formales y bien remunerados, lo que ha incrementado el riesgo de que jóvenes sean incorporados a estructuras del crimen organizado.
El tema continúa generando discusión pública en torno a los retos de seguridad, desarrollo social y oportunidades laborales en México.
