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DE LA REDACCIÓN

EL BUEN TONO

IXTACZOQUITLÁN.-  El Sector Salud confirmó la presencia de ácido sulfhídrico (HS) en el manantial del barrio La Cuesta, en la comunidad de Cuautlapan, lo que provocó una emergencia sanitaria que afecta directamente a más de 8 mil habitantes de diversas localidades del municipio de Ixtaczoquitlán.

Tras las evaluaciones técnicas realizadas, las autoridades determinaron que el agua no es apta para consumo humano ni para actividades básicas de higiene. De inmediato se emitió una alerta a la población para evitar su uso en la preparación de alimentos, el aseo personal y las labores domésticas, debido al alto riesgo que representa para la salud.

Desde mediados de diciembre, habitantes de la zona reportaron un olor intenso a azufre, coloración amarillenta y una textura inusual en el agua que llegaba a sus viviendas. Estas irregularidades fueron corroboradas por instancias sanitarias durante las inspecciones de campo.

Autoridades municipales confirmaron que la contaminación se originó por descargas de aguas residuales provenientes de la zona industrial, las cuales se filtraron al subsuelo y afectaron el manto acuífero Coxtlapan. La afectación se extendió también al manantial de Santa Rita, en la comunidad de Campo Chico.

En el corredor industrial de Ixtaczoquitlán operan curtiembres, empresas químicas, cementeras, metalúrgicas y centros de manejo de residuos. La concentración de estos giros industriales, sin una vigilancia ambiental efectiva ni auditorías constantes, ha generado un impacto directo en los recursos hídricos de la región.

Los manantiales La Cuesta y Santa Rita abastecen a Cuautlapan, Barrientos, Campo Chico, Ex Hacienda de Tuxpango y Campo Grande. Además del uso doméstico, el agua es empleada para riego agrícola y actividades recreativas, lo que amplifica el alcance del daño ambiental.

Como respuesta inmediata, el Ayuntamiento modificó los puntos de abastecimiento, incrementó el suministro mediante pipas —sumando unidades con capacidad de 20 mil y 10 mil litros— e inició una obra emergente para bombear agua desde un manantial no contaminado. 

No obstante, el propio gobierno municipal reconoció que estas medidas sólo cubren el 50% de la demanda total.

Las muestras recolectadas fueron enviadas a un laboratorio certificado y los resultados se conocerán en un plazo aproximado de 10 días hábiles. Con base en estos análisis, se anunció la presentación de denuncias ante las autoridades ambientales correspondientes.

Habitantes exigieron transparencia total en los resultados, auditorías ambientales a las empresas del corredor industrial, la contaminación del manantial de Cuautlapan revela una crisis ambiental derivada de la falta de control sobre el desarrollo industrial y la protección del recurso hídrico.

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