

AGENCIA
Nacional.- Durante la conferencia de prensa matutina de la presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, del jueves 8 de enero, se dio a conocer un mensaje poco alentador para miles de proveedores de Petróleos Mexicanos (Pemex): El pago de adeudos no será inmediato y se realizará bajo una planeación financiera de largo plazo.
El tema surgió tras cuestionamientos sobre la deuda acumulada de la empresa productiva del Estado y la presión que enfrentan compañías proveedoras debido a los retrasos en los pagos. Desde el gobierno federal se reconoció la problemática, pero se insistió en que existe una estrategia diseñada para evitar una crisis operativa, aun cuando ello implique cubrir los compromisos de manera gradual.
Durante la conferencia se confirmó que Pemex envió un informe a la Comisión Nacional de Valores en el que se establece que la deuda correspondiente al año 2025 se liquidará en un plazo de hasta ocho años. Este horizonte generó inquietud entre los proveedores, aunque el gobierno lo defendió como parte de una planeación financiera responsable y sostenible.
Para atender esta situación, la administración federal puso en marcha un vehículo financiero especial, coordinado por la Secretaría de Hacienda en conjunto con Banobras y Nacional Financiera. De acuerdo con lo expuesto, este mecanismo busca asegurar la inversión durante 2025 y permitir que Pemex cubra sus adeudos con proveedores utilizando su propio presupuesto, sin frenar operaciones ni comprometer proyectos considerados estratégicos.
Desde el gobierno se defendió el manejo de la deuda al señalar que ha sido profesional, creativo y transparente, estrategia que, aseguraron, ha generado reconocimiento internacional para la Secretaría de Hacienda. Asimismo, se reiteró que la planeación contempla el pago total de los compromisos asumidos, aunque no en los plazos que esperan muchas de las empresas afectadas.
Como parte del balance presentado, también se destacó que Pemex muestra señales de fortalecimiento. En 2025, la empresa mejoró su calificación crediticia ante agencias internacionales, actualmente cubre cerca del 80 por ciento del consumo nacional de combustibles con producción propia y perfila a 2026 como un año clave para el desarrollo de la petroquímica y el gas.
Pese a estos indicadores, el mensaje central dejó claro que los proveedores deberán prepararse para un proceso de pago prolongado, en un contexto donde la estabilidad financiera de Pemex sigue siendo uno de los principales retos para el gobierno federal.
