

De la redacción
El Buen Tono
Una grave filtración de datos encendió las alertas en el mundo digital luego de que la firma de ciberseguridad Malwarebytes revelara que información confidencial de 17.5 millones de cuentas de Instagram fue expuesta y comenzó a circular en la dark web. El caso fue retomado por la plataforma especializada Cyber Security News, que confirmó que el reporte original se registró a inicios de esta semana, generando una fuerte preocupación por la privacidad y seguridad de los usuarios.
De acuerdo con la información difundida, los datos comprometidos incluyen nombres de usuario, direcciones de correo electrónico, números telefónicos y direcciones físicas, lo que representa una violación directa a la protección de datos personales. Especialistas advierten que esta combinación de información vuelve a los usuarios vulnerables a delitos como robo de identidad, suplantación, phishing e ingeniería social.
Malwarebytes señaló que la base de datos robada se encuentra en plena negociación dentro de mercados clandestinos, lo que facilita su acceso a actores dedicados a delitos digitales. En paralelo, Cyber Security News reportó que varios usuarios comenzaron a recibir notificaciones para restablecer sus contraseñas, un indicio claro de intentos de acceso no autorizado y posibles tomas de control de cuentas.
Los reportes indican que los delincuentes digitales estarían utilizando la información filtrada para crear mensajes falsos que aparentan provenir de Instagram o de la empresa Meta, con el objetivo de engañar a los usuarios y obtener credenciales confidenciales.
Tras darse a conocer el incidente, expertos en ciberseguridad continúan investigando el origen de la filtración para determinar si se trató de una vulnerabilidad directa en los sistemas de la red social o si el acceso indebido ocurrió a través de servicios externos vinculados a las cuentas. Mientras tanto, el caso se perfila como uno de los mayores episodios recientes de exposición de datos en plataformas sociales.
