

AGENCIA
La Habana.- El presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, respondió con firmeza a las declaraciones del mandatario estadounidense, Donald Trump, quien instó a la isla a alcanzar “un acuerdo antes de que sea demasiado tarde” y advirtió sobre el posible corte del flujo de petróleo y recursos provenientes de Venezuela.
A través de un mensaje difundido en la red social X, Díaz-Canel subrayó que Cuba es una nación libre, independiente y soberana, y afirmó que “nadie nos dicta qué hacer”. Añadió que el país se prepara y está dispuesto a defender a la Patria “hasta la última gota de sangre”, en rechazo a cualquier intento de presión externa.
El mandatario cubano sostuvo que las amenazas y críticas contra la isla responden al enojo por la decisión soberana del pueblo cubano de mantener su modelo político. Asimismo, aseguró que quienes responsabilizan a la Revolución de las carencias económicas que enfrenta la población omiten que estas son consecuencia directa del embargo impuesto por Estados Unidos desde hace más de seis décadas y de las medidas de presión que, dijo, buscan asfixiar a la economía cubana.
Trump advirtió que, de no alcanzarse un acuerdo, se detendría el flujo de petróleo y recursos venezolanos hacia La Habana, en un contexto en el que Cuba depende en buena medida del suministro energético proveniente de ese país desde principios de la década de los 2000. La isla atraviesa desde hace dos años una grave escasez de combustible, lo que ha impactado la generación eléctrica y la actividad económica.

Por su parte, el canciller cubano, Bruno Rodríguez, rechazó que Cuba haya recibido compensaciones monetarias o materiales por servicios de seguridad a otros países y afirmó que su gobierno no recurre al chantaje ni a la coerción militar. Recalcó que Cuba tiene pleno derecho a importar combustible de los mercados que estén dispuestos a venderlo.
Rodríguez calificó la postura de Estados Unidos como hegemónica y acusó a ese país de poner en riesgo la paz y la seguridad, no solo de Cuba, sino del mundo. Insistió en que el derecho y la justicia están del lado de la isla.
Cuba enfrenta su peor crisis económica en al menos tres décadas, con inflación elevada, apagones frecuentes, escasez de alimentos, medicamentos y combustibles, así como una migración sin precedentes. A pesar de ello, el gobierno cubano mantiene su discurso de resistencia frente a las presiones de Washington y descarta cualquier negociación que implique ceder su soberanía.
