

De la Redacción
El Buen Tono
Córdoba.– Con un discurso falso alejado de la realidad –ya que durante los cuatro años que Juan Martínez Flores estuvo en el poder, él hizo negocios a la sombra de éste tras haber financiado su campaña–, en ese lapso Manuel Alonso y su socio Luis Abella nunca se preocuparon de ninguna forma por Córdoba, solo se beneficiaron económicamente con la renta de carros, la colocación de personal de confianza en áreas estratégicas, entre otros negocios.
Sin embargo, ahora, en busca de mejorar su deteriorada imagen, ha promovido en medios pasquines una serie de videos que buscan manipular la opinión de la gente, indicando que “ahora sí” hará cosas para sacar adelante a Córdoba, mientras la ciudad se hunde en basura, calles llenas de baches, falta de agua y servicios deficientes, como el cobro de predial, mismo que no han podido estabilizar, por lo que muchos cordobeses han decidido no realizar dicho pago ante las largas horas que tienen que pasar para poder efectuarlo.
Además, Manuel Alonso Cerezo, al tomar protesta como presidente municipal, prometió que Córdoba cambiaría.
En distintos discursos habló de orden, transparencia, servicios eficientes y un nuevo rumbo para la ciudad. Sin embargo, a sólo doce días de haber iniciado su administración, ya comienzan a repetirse los vicios que tanto criticó: corrupción, designaciones cuestionables, pago de favores políticos y control de áreas estratégicas por su círculo cercano.
Lejos de marcar una ruptura con el pasado, las primeras decisiones de su gobierno apuntan a una continuidad de prácticas que la ciudadanía ya conoce.
En áreas sensibles como Seguridad y Tránsito, se han nombrado perfiles que generan desconfianza social, no por su capacidad, sino por sus antecedentes y por la forma en que fueron colocados.
