

De la redacción
El Buen Tono
Córdoba.- A casi dos semanas de haber asumido funciones, el control que por años contuvo la venta irregular alrededor del Mercado Revolución se vino abajo con el relevo municipal. Así, el discurso de campaña de Manuel Alonso Cerezo —enfocado en ordenar el comercio— quedó desmentido por la tolerancia a la apropiación del espacio común, con impactos directos en movilidad y seguridad peatonal.
En consecuencia, el ambulantaje se extendió por accesos y vialidades colindantes, ocupando banquetas y carriles sin contención alguna. Paralelamente, la comisión de comercio, encabezada por Glorisela Ixmatlahua Rodríguez, ha mostrado inacción y falta de criterios técnicos para reconducir la actividad mercantil en un perímetro históricamente sensible.
Asimismo, comerciantes establecidos cuestionan que, pese a contar con antecedentes familiares en un negocio avícola ubicado en una colonia conocida de la ciudad, la regidora no haya acreditado conocimiento práctico para equilibrar legalidad, competencia leal y orden urbano. De ese modo, la omisión institucional favorece la invasión y castiga a quienes cumplen licencias, contribuciones y horarios.
El “agandalle” en la vía pública es resultado directo de la inacción municipal. Mientras no se aplique la norma, el desorden seguirá, evidenciando la brecha entre las promesas y lo que realmente se permite.
