

De la redacción
El Buen Tono
Alain Orsoni, expresidente del Ajaccio de la Ligue 1 de Francia, fue asesinado por un francotirador durante el funeral de su madre, dejando un profundo impacto en el mundo del fútbol y más allá. Orsoni, quien dirigió al club entre 2008 y 2015 y trajo al arquero mexicano Guillermo Ochoa durante tres temporadas, era recordado por su apoyo y lealtad hacia los jugadores.
Ochoa expresó en Instagram su tristeza: “Estoy profundamente molesto por las noticias. Hoy me despido de Alain Orsoni, y especialmente de un hombre que me importaba. Alain fue mucho más que un presidente… Nunca olvidaré esto. Con el tiempo se hizo amigo. Un hombre real, apasionado, comprometido… Su ausencia dejará un gran vacío. Descansa en paz, Alain. Gracias por todo. Estarás en mi corazón, lejos”.
Orsoni, de 71 años, tuvo un papel destacado en la política de Córcega. Fue dirigente nacionalista durante los años 80, formando parte del Frente de Liberación Nacional Corso y posteriormente fundando el Movimiento para la Autodeterminación. Su vida estuvo marcada por conflictos familiares y delictivos: su hermano fue asesinado en 1983 y su hijo estuvo vinculado al crimen organizado en la isla.
Tras pasar años fuera de Córcega debido a enfrentamientos internos del movimiento independentista y a incidentes de seguridad, Orsoni regresó en 2008, año en que la policía frustró un intento de asesinato en su contra. Hoy, su muerte abre una investigación por parte de las autoridades francesas, mientras el recuerdo de su legado en el Ajaccio y en la isla se mantiene vivo.
