

De la Redacción
El Buen Tono
Córdoba, Ver.- Apenas iniciado el gobierno municipal de Manuel Alonso Cerezo, la oficina regional de la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) en Córdoba reanudó actividades con un nuevo titular: Luis Esteban Rojero Sánchez, un empleado sindicalizado de la CROC sin formación profesional registrada y cercano a círculos de la Pastoral, pero sin antecedentes en defensa del consumidor.
La maniobra ha sido interpretada por analistas y exfuncionarios como una maniobra de la nueva administración para controlar un espacio que, si bien no genera ingresos, opera como canalizador clave de quejas ciudadanas contra proveedores de servicios públicos, entre ellos Hidrosistema, organismo municipal frecuentemente señalado por deficiencias.
Un “encargado” sin nombramiento oficial
A diferencia de lo anunciado en medios afines al ayuntamiento, no existe un nombramiento oficial emitido por el procurador federal, única autoridad facultada para designar delegados. La búsqueda en el Registro Nacional de Profesionistas no arroja resultados bajo el nombre de Rojero Sánchez, confirmando la falta de estudios profesionales acreditados, requisito elemental para un cargo de ese nivel.
