

Agencias
México.- La presidenta Claudia Sheinbaum negó que el registro obligatorio de líneas telefónicas tenga como objetivo vigilar a la ciudadanía y aseguró que se trata de una medida enfocada exclusivamente en el combate a delitos como la extorsión y el fraude, los cuales —dijo— han ido en aumento en el país.
Durante su conferencia matutina de este martes, la mandataria explicó que la responsabilidad de resguardar la información personal recae en las empresas telefónicas, y no en el gobierno, por lo que descartó que el Estado tenga acceso directo y permanente a los datos de los usuarios.
“Quien guarda la información son las telefónicas, las empresas que son dueñas de la telefonía. Las autoridades solo pueden solicitar datos en caso de que un número esté vinculado a un delito”, afirmó Sheinbaum, subrayando que el mecanismo no implica geolocalización ni monitoreo de actividades cotidianas.
La presidenta insistió en que el registro busca cerrar el paso a la utilización de líneas anónimas para cometer ilícitos, especialmente extorsiones telefónicas, y reiteró el llamado a la población para cumplir con el trámite dentro del plazo establecido.
El registro obligatorio de usuarios de telefonía celular comenzó el pasado 9 de enero y concluirá el 29 de junio. Quienes no realicen el procedimiento verán suspendida su línea para llamadas y mensajes ordinarios, quedando habilitados únicamente los servicios de emergencia, atención ciudadana y contacto con su proveedor.
Sheinbaum sostuvo que la medida forma parte de la estrategia integral de seguridad y negó que represente una vulneración a la privacidad, al tiempo que reiteró que cualquier acceso a la información deberá hacerse conforme a la ley y mediante solicitud formal de las autoridades competentes.
