

AGENCIA
Veracruz.- Al menos 43 niños compartieron el encierro con sus madres en centros penitenciarios del estado de Veracruz entre 2020 y 2025, de acuerdo con información oficial de la Secretaría de Seguridad Pública (SSP) obtenida a través de solicitudes de transparencia.
Los informes señalan que, durante ese periodo, 45 mujeres embarazadas estuvieron recluidas en cárceles veracruzanas. De esos casos, 43 embarazos llegaron a término. Solo dos mujeres ingresaron al sistema penitenciario ya embarazadas, mientras que en los otros 43 casos la gestación ocurrió durante la estancia en prisión.
La documentación oficial no detalla bajo qué condiciones se desarrollaron estos embarazos, ni especifica si existieron protocolos claros sobre visitas conyugales, atención médica especializada o traslados hospitalarios. Tampoco se informa la edad, sexo ni el tiempo de permanencia de los menores dentro de los centros penitenciarios, ni si posteriormente fueron entregados a familiares o a alguna institución externa.
La presencia de niñas y niños en prisión implica que nacen y crecen en entornos marcados por el hacinamiento, la exposición a plagas y las rutinas propias del sistema penitenciario, lo que representa riesgos en materia de salud, educación y desarrollo emocional. Diversos estudios han advertido que protocolos restrictivos pueden afectar el vínculo madre-hijo y han recomendado procesos de separación gradual con acompañamiento psicológico, medidas que en Veracruz no están documentadas de manera sistemática.
Entre 2023 y 2025, al menos 23 madres convivieron con sus hijos al interior de cárceles en el estado. Esta cifra coloca a Veracruz en el tercer lugar nacional, con 7.4% del total de menores que viven en centros penitenciarios, solo por debajo de la Ciudad de México, con 41 casos, y Jalisco, con 25.
De acuerdo con el Observatorio de Prisiones, en México existen apenas 11 centros penitenciarios con áreas de maternidad, ubicados en otras entidades. Veracruz no cuenta con ninguna, a pesar de registrar una de las mayores poblaciones infantiles dentro del sistema carcelario.
En materia de educación temprana, a nivel nacional solo existen 27 espacios habilitados, concentrados principalmente en Michoacán, con una presencia limitada en el resto del país. Las autoridades penitenciarias han reconocido carencias en 84.2% de las instalaciones, aunque han asegurado que se trabaja en mejoras alineadas con las recomendaciones de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, que establece la necesidad de evaluar cada caso de custodia de manera individual.
Mientras tanto, decenas de niñas y niños continúan creciendo entre muros, rejas y vigilancia, en un contexto donde la falta de infraestructura especializada y de políticas públicas claras profundiza su condición de vulnerabilidad.
