

DE LA REDACCIÓN
El Buen Tono
Ixtaczoquitlán.— Habitantes de comunidades acusaron directamente a la empresa Fermentaciones Mexicanas (Fermex) de contaminar los mantos acuíferos de la región, al verter sus desechos sin tratamiento adecuado en el drenaje sanitario municipal y en corrientes naturales de agua, pese a que este tipo de residuos requieren un sistema especializado de manejo industrial.
De acuerdo con los testimonios y a los estudios recabados por Enedino González Nava, integrante del Colectivo en Defensa del Río Atoyac, la empresa no cuenta con un sistema de tratamiento de aguas residuales industriales ni con un colector especializado, como lo exige la normatividad ambiental, y en su lugar usa el drenaje sanitario municipal, diseñado exclusivamente para aguas domésticas, no para descargas con alta carga química.
Denunciaron que este día personal de la Secretaría de Medio Ambiente (Sedema) tenía programado un recorrido de inspección por la zona de los afluentes afectados; sin embargo, la visita fue cancelada de última hora por presiones de la empresa, lo que generó indignación y sospechas entre la población. “Nos dicen que van a venir, que van a revisar, y de pronto cancelan. ¿A quién protegen?”, reclaman habitantes, quienes aseguran haber visto cómo desde la planta de Fermex se descargan residuos directamente al drenaje común y a cuerpos de agua que alimentan los mantos acuíferos de la región.
Para las comunidades, esta situación representa un riesgo real y permanente para la salud pública, la producción agrícola y el acceso al agua limpia.
Antecedentes de suspensión
Los habitantes recuerdan que esta no es la primera vez que Ixtaczoquitlán enfrenta una crisis ambiental sin respuestas claras. Desde el año pasado, varias escuelas suspendieron clases debido a los olores fétidos provenientes de la planta de tratamiento de aguas residuales del Fideicomiso del Sistema de Aguas Residuales del Alto Río Blanco (FIRIOB).
Planteles como la Secundaria Técnica Industrial 74 y diversas primarias tuvieron que desalojar aulas luego de que alumnos y maestros presentaran mareos, náuseas y dolores de cabeza, provocados por gases como el sulfuro de hidrógeno y el metano.
Padres de familia retiraron a sus hijos de las escuelas por temor a afectaciones mayores y exigieron el cierre o rehabilitación inmediata de la planta, al poner en riesgo la salud de la población.
Especialistas y vecinos coincidieron en que FIRIOB sufre de fallas estructurales, mal diseño, falta de mantenimiento y sobrecarga por descargas industriales, lo que la convirtió en una fuente de contaminación en lugar de una solución.
Un mismo
patrón:
industrias
sin control
Para los denunciantes, lo que ocurre con Fermex es parte del mismo patrón: empresas operando sin control, autoridades que anuncian inspecciones que no se realizan y comunidades pagando las consecuencias.
“Primero fueron los gases, luego enfermedades, ahora el agua. Todo apunta a lo mismo: nadie vigila a estas empresas”.
Vecinos exigen que Sedema haga el recorrido cancelado, se tomen muestras independientes del agua, se transparenten los permisos de descarga de Fermex y se apliquen sanciones reales.
