

Agencias
EU.- El año 2026 inició con una nueva amenaza para el Cártel del Noreste (CDN), una de las organizaciones criminales más violentas surgidas de la fragmentación de Los Zetas. Esta vez, el riesgo no proviene de cárteles rivales como el del Golfo o el Jalisco Nueva Generación (CJNG), sino de una posible tercera extradición de líderes criminales a Estados Unidos, negociada entre los gobiernos de México y la administración del presidente Donald Trump.
De acuerdo con información publicada el 4 de diciembre de 2025 por The Wall Street Journal, autoridades de ambos países afinan detalles para un nuevo traslado de narcotraficantes, luego de que 55 capos fueron enviados a Estados Unidos en dos operativos realizados el año pasado. Aunque la presidenta Claudia Sheinbaum declaró el 8 de diciembre que ese tercer envío no estaba contemplado “por ahora”, dejó abierta la posibilidad de que ocurra más adelante como parte de la cooperación bilateral en materia de seguridad.
Fuentes del gabinete de seguridad revelaron a MILENIO que existe una lista preliminar de cuatro capos “trasladables”, cuya extradición tendría como objetivo desarticular al Cártel del Noreste, catalogado por Washington como organización terrorista. Se trata de tres hombres y una mujer, todos actualmente encarcelados en México, pero que presuntamente continúan operando desde prisión.
El primer nombre es Ricardo González Sauceda, “El Ricky” o “El Mando Erre”, ex jefe regional del cártel en Tamaulipas, Nuevo León y Coahuila, considerado el número dos del grupo criminal. Fue detenido en febrero de 2025 y posteriormente incluido en la lista negra del Departamento del Tesoro de Estados Unidos. Es acusado de tráfico de drogas y armas, así como de estar vinculado al ataque armado contra el Consulado de Estados Unidos en Nuevo Laredo en marzo de 2022.
El segundo perfil clave es Fernando Martínez Adame, “El Comandante Werko”, señalado como líder de la Tropa del Infierno, uno de los brazos armados más violentos del CDN, acusado de reclutar forzosamente a menores de edad. Su captura en agosto de 2021 fue impulsada por presiones del gobierno estadounidense, tras presuntos ataques contra agentes de la Patrulla Fronteriza.
También figura Martín Rodríguez Barbosa, “El Cadete”, ex policía estatal y presunto jefe del grupo de inteligencia clandestina conocido como Los Catas, encargado de espionaje, infiltración y amenazas contra autoridades, medios y ciudadanos. Estados Unidos lo acusa de secuestros de ciudadanos estadounidenses y tráfico de drogas mediante empresas fachada.
La única mujer en la lista es Edén Guadalupe Villarreal Gómez, “La Teniente”, ex policía, señalada por secuestro de estadounidenses, control del tráfico de drogas hacia la Unión Americana y sobornos a agentes del ICE. Su posible extradición también tendría impacto interno, pues se le atribuye control violento dentro del penal femenil de Santa Martha Acatitla, en la Ciudad de México.
De concretarse este nuevo envío, autoridades consideran que la extradición de estos cuatro perfiles provocaría una ruptura interna en el Cártel del Noreste, al dejar sin mando y coordinación a la organización, lo que podría detonar conflictos internos y su eventual debilitamiento.
Hasta ahora, el CDN ha perdido a uno de sus líderes en los traslados previos: Carlos Alberto Monsiváis Treviño, “La Bola”, extraditado en febrero de 2025. En total, nueve ex líderes de Los Zetas han sido enviados a Estados Unidos en los dos operativos anteriores.
El tema cobra relevancia tras la llamada telefónica del 11 de enero entre el secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, y el canciller mexicano Juan Ramón de la Fuente, en la que se abordó la necesidad de acciones concretas para desmantelar redes criminales, como parte del programa de cooperación bilateral en seguridad fronteriza.
