

De la redacción
El Buen Tono
Hace unos días se concretó un proyecto académico y social que transformó la vida de Ángel Rubén Armenta Lavalle, quien perdió ambos brazos hace 30 años tras sufrir un accidente eléctrico en su trabajo. Gracias al esfuerzo de estudiantes de Ingeniería en Mecatrónica de la Universidad CESUVER, hoy cuenta con prótesis robóticas funcionales para ambos brazos.
En entrevista con un medio de comunicación, el maestro José Alejandro Ruiz Caro, jefe del Área Académica de Ingeniería en Mecatrónica, explicó que el proyecto nació desde una inquietud surgida en nivel primaria, cuando un alumno, acompañado de su maestro de robótica, cuestionó qué se podía hacer con un dispositivo de este tipo.
Detalló que el desarrollo tomó aproximadamente un año y contempló la búsqueda de materiales adecuados, de bajo costo y funcionales, así como una extensa etapa de pruebas para asegurar su correcto desempeño.
Por su parte, Edgar Guatzozón Mazaba, alumno de séptimo semestre de Ingeniería en Mecatrónica y participante directo en el proyecto, explicó que las prótesis funcionan mediante sensores de presión colocados en la zona del bíceps y tríceps, lo que permite al usuario generar los movimientos de forma controlada.
Señaló que Ángel Rubén continúa practicando en casa y que cualquier ajuste o modificación puede realizarse sin complicaciones. Con el uso de las prótesis, el beneficiario ya puede realizar diversas actividades cotidianas, como tomar agua de manera natural, mover de forma articulada ambas manos y, con el tiempo, incluso manejar.
El maestro Ruiz Caro informó que las personas interesadas en desarrollar ideas relacionadas con la creación de prótesis pueden comunicarse al número 22 93 62 94 32 o acudir directamente a las instalaciones de la Universidad CESUVER, ubicadas en la avenida Gómez Farías número 722, entre Zapata y Doblado.
