

SANDRA GONZÁLEZ
El Buen Tono
ORIZABA.- Con el mensaje contundente de que “la vocación no paga el pasaje”, más de 150 figuras educativas del Consejo Nacional de Fomento Educativo (Conafe) endurecieron su protesta y se movilizaron, avanzaron en dirección a la Alameda Francisco Gabilondo Soler, en una clara presión contra el gobierno federal.
La jornada no inició en Orizaba, pues los educadores marcharon desde Zongolica hasta la ciudad, visibilizando no solo su inconformidad, sino también las distancias, el desgaste y el abandono que enfrentan a diario para sostener la educación en comunidades rurales y de alta marginación donde la Secretaría de Educación Pública (SEP) no tiene presencia.
Rosaura, educadora y vocera del movimiento, explicó que las figuras educativas de acompañamiento del Conafe atienden educación inicial, preescolar, primaria y secundaria en comunidades alejadas, a las que en muchos casos se llega tras caminar varias horas por la falta de caminos, transporte y servicios básicos.
Detalló que la mayoría son jóvenes de entre 18 y 30 años, sin servicio médico, sin prestaciones y sin respaldo institucional suficiente, pese a que muchos llevan años en el servicio.
Los manifestantes denunciaron que durante la pandemia continuaron impartiendo clases, y que en todo un año solo recibieron 980 pesos, cantidad que calificaron como indignante e injusta, especialmente frente al discurso oficial de reconocimiento al magisterio.
Actualmente, indicaron, los educadores perciben alrededor de 5 mil pesos mensuales, mientras que quienes trabajan en educación inicial reciben apenas 2 mil 600 pesos, montos que resultan insuficientes si se considera que deben cubrir de su bolsillo traslados de 100 a 200 pesos por viaje hacia comunidades donde no existe transporte público.
De ahí la consigna que encabezó la marcha: “la vocación no paga el pasaje”.
En la región de Orizaba, señalaron, se atienden municipios como La Perla, Mariano Escobedo, Atzacan, Ixtaczoquitlán, Maltrata, Nogales, Acultzingo y Atzompa; mientras que en la región de Tequila se cubren Tlaquilpa, Xoxocotla y Magdalena, con alrededor de 150 educadores activos.
Pese a esa cobertura, denunciaron la falta de reconocimiento oficial del Conafe, lo que los deja en desventaja frente a otros programas federales que sí cuentan con seguro y prestaciones.
Entre los abusos destacaron que hay figuras educativas que imparten clases en dos o tres niveles y reciben un pago, además de atender hasta 60 alumnos, incluso en lenguas originarias como el náhuatl, sin salario acorde ni apoyo adicional. Denuncian que no hay instalaciones adecuadas para su capacitación, por lo que en muchas ocasiones deben pagar por su cuenta la renta de espacios para cumplir con los lineamientos.
Las consignas dejaron claro el hartazgo:
“Sin educadores no hay Conafe”, “980 de aguinaldo es una burla a mi trabajo”, “Conafe también merece seguro social”, “Menos promesas, más apoyos”, “Callados no nos quedamos, nuestros derechos reclamamos”, “Mis derechos no son capricho”. El señalamiento fue directo al gobierno federal, al que responsabilizan de sostener un modelo que simula apoyos mientras niega derechos laborales.
