

**Trump insiste en su control por razones militares
AGENCIA
París/Washington.- El presidente de Francia, Emmanuel Macron, lanzó una advertencia directa ante las reiteradas amenazas del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, sobre el control de Groenlandia, al señalar que cualquier afectación a la soberanía de un país europeo aliado tendría “consecuencias en cadena inéditas”.
Durante una reunión del Consejo de Ministros, Macron afirmó que Francia no subestima las declaraciones sobre Groenlandia y que seguirá la situación con la máxima atención, actuando en plena solidaridad con Dinamarca y su soberanía. El mensaje fue difundido por la vocera del gobierno francés, Maud Bregeon.
La postura francesa surge en respuesta a la insistencia de Trump sobre la necesidad de que Estados Unidos controle Groenlandia, territorio autónomo perteneciente al Reino de Dinamarca, bajo el argumento de que es clave para la seguridad nacional estadounidense y para el desarrollo de su proyecto de defensa aérea y antimisiles denominado Cúpula Dorada.
“Estados Unidos necesita Groenlandia por motivos de seguridad nacional. Es vital para la Cúpula Dorada que estamos construyendo”, afirmó Trump, quien además aseguró que la OTAN sería “más formidable y efectiva” si la isla estuviera bajo control estadounidense, postura que calificó como innegociable.
Las declaraciones de Macron se produjeron horas antes de que el secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, sostuviera una reunión en Washington con los cancilleres de Dinamarca y Groenlandia, Lars Lokke Rasmussen y Vivian Motzfeldt, en un intento por abordar las pretensiones de Washington y explorar posibles salidas diplomáticas.
Desde Copenhague, el ministro de Defensa danés, Troels Lund Poulsen, buscó reducir la tensión al señalar que Dinamarca ya está reforzando su presencia militar en Groenlandia y trabaja para aumentar la participación de la OTAN en el Ártico, con el objetivo de atender las preocupaciones de seguridad expresadas por Estados Unidos sin ceder soberanía.
Trump, sin embargo, ha elevado el tono en las últimas semanas y ha reiterado que, de no liderar Washington la construcción del sistema antimisiles, otras potencias como Rusia o China podrían hacerlo, escenario que calificó como inaceptable.
Las amenazas del mandatario estadounidense se han intensificado desde la operación militar del pasado 3 de enero en Venezuela, que derivó en la captura del presidente Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, episodio que marcó un punto de inflexión en la política exterior de la Casa Blanca.
En este contexto, Macron ha rechazado abiertamente lo que denominó “el nuevo colonialismo y el nuevo imperialismo” de Estados Unidos, y ha cuestionado incluso la posibilidad de que Trump esté dispuesto a usar la fuerza para hacerse con Groenlandia, lo que consideró incompatible con los principios de la OTAN.
Como gesto político y diplomático, el ministro francés de Exteriores, Jean-Noël Barrot, anunció que Francia abrirá un consulado en Groenlandia el próximo 6 de febrero. El funcionario denunció que el territorio danés enfrenta un “chantaje” por parte de Trump y subrayó que resulta incongruente que un miembro de la OTAN amenace militarmente a otro aliado.
Barrot remarcó que Groenlandia no desea ser propiedad ni estar gobernada por Estados Unidos y que ha optado por mantener su vínculo con Dinamarca, la OTAN y la Unión Europea. Aunque solo seis ciudadanos franceses residen actualmente en la isla, el consulado tendrá competencias reforzadas para apoyar misiones científicas y facilitar la instalación de empresas francesas, además de representar un mensaje simbólico frente a las ambiciones de Washington.
La disputa por Groenlandia se ha convertido así en un nuevo foco de tensión transatlántica, con implicaciones estratégicas, militares y diplomáticas que amenazan con alterar el equilibrio dentro de la OTAN y la relación entre Estados Unidos y sus aliados europeos.
