JavaScript must be enabled in order for you to see "WP Copy Data Protect" effect. However, it seems JavaScript is either disabled or not supported by your browser. To see full result of "WP Copy Data Protector", enable JavaScript by changing your browser options, then try again.
PUBLICIDAD
publicidad
PUBLICIDAD

AGENCIA

Internacional.- La presencia de aviones de combate en territorio británico la semana pasada generó un fuerte revuelo en redes sociales y abrió una ola de especulaciones sobre posibles preparativos militares de Estados Unidos en el Reino Unido, en un contexto de crecientes tensiones internacionales y amenazas del presidente Donald Trump sobre ataques y anexiones en distintas regiones del mundo.

El diario The Times planteó la posibilidad de que las fuerzas armadas estadounidenses estén utilizando bases británicas como punto de preparación para operaciones militares de gran escala. En la misma línea, la revista especializada UK Defence Journal recordó que movimientos similares de tropas y aeronaves se registraron en el pasado, previo a ataques de Estados Unidos contra instalaciones nucleares en Irán.

Las sospechas se intensificaron tras la reciente toma de control por parte del Ejército de Estados Unidos del petrolero ruso Marinera, vinculado a Venezuela, en el Atlántico Norte. En dicha operación, el apoyo del Reino Unido fue clave, al aportar logística, un avión de vigilancia y un buque de la Royal Navy, aunque sin que soldados británicos abordaran directamente la embarcación.

Para Kristina Kausch, del Fondo Marshall alemán de Estados Unidos, Londres aprovechó esta operación para proyectarse como un socio confiable de Washington, en un momento en que la relación bilateral atraviesa tensiones. A su juicio, el episodio permitió al Reino Unido reforzar su perfil como aliado estratégico.

Desde otra perspectiva, Marion Messmer, investigadora del centro Chatham House, consideró que las bases británicas y europeas siguen siendo relevantes para Estados Unidos, al facilitar tareas como el repostaje de aeronaves o la rotación de tripulaciones. Una retirada total de Washington de Europa, advirtió, complicaría y encarecería de forma significativa las operaciones militares estadounidenses.

Aunque Trump ha anunciado su intención de reducir la presencia militar de Estados Unidos en Europa, aún no está claro cómo impactaría esta decisión al Reino Unido. Para Messmer, la infraestructura militar británica continúa siendo útil y difícilmente sería descartada por completo.

La relación, coinciden los especialistas, resulta estratégica para ambas partes. Sin el respaldo estadounidense, Gran Bretaña y Europa enfrentarían un escenario de seguridad complejo. El propio jefe del Ejército británico, Richard Knighton, ha reconocido que las fuerzas armadas del país no están preparadas actualmente para un conflicto de gran escala, en medio de limitaciones presupuestales y retrasos en los planes de modernización.

Ante una eventual intervención de Estados Unidos en Irán con apoyo logístico británico, los expertos llaman a la cautela. Kausch considera que el movimiento de tropas podría tratarse de una demostración de fuerza para ganar margen de negociación, aunque advierte que un ataque directo contra Irán implicaría riesgos elevados y una probable respuesta del régimen de Teherán.

Por ahora, el gobierno británico ha optado por la discreción. El primer ministro Keir Starmer, junto con Francia y Alemania, ha llamado a la moderación frente a la situación iraní. En este contexto, la experta militar Marina Mirón, del King’s College de Londres, señala que, en caso de una escalada, las bases en Medio Oriente serían más relevantes que las europeas, y que lo más probable sería una cooperación estrecha entre Estados Unidos e Israel, con ataques de precisión de rápida ejecución y sin un despliegue inmediato de tropas terrestres.

CANAL OFICIAL PUBLICIDAD

close