

Sandra González
El Buen Tono
Nogales.- El alcalde, Libni Zuriel de la Cruz de la Cruz, descubrió un esquema de saqueo institucionalizado, sostenido por varias administraciones; su antecesor, Ernesto Torres Navarro, heredó un parque vehicular inexistentes, chatarra y hasta placas sin utilizar.
Lo anterior, acusó, mientras se facturaba gasolina, refacciones y mantenimientos como si se tratara de una flotilla en operación.
“Son más las unidades chatarra las que me entregaron que las que sirven”, afirmó.
Explicó que muchas de las que aún estaban en circulación ya se encuentran en el taller para su reparación y operatividad.
La gravedad del caso es mayor, indicó, porque hay registros de gasto para vehículos que ni siquiera existen físicamente, lo que evidencia un patrón deliberado para justificar erogaciones infladas.
Acusó que el engaño se sostuvo por años porque nunca se dieron de baja los vehículos inservibles, lo que les permitió simular consumo de gasolina y servicios mecánicos.
“¿Cuál mantenimiento? Pura hierba tenían los vehículos en su interior”, expresó al evidenciar el abandono real frente a la facturación ficticia.
