

De la redacción
El Buen Tono
Un momento anecdótico se vivió durante una bendición de mascotas en Tlaxcala, luego de que un sacerdote compartiera una reflexión que llamó la atención de los asistentes por su tono peculiar y espontáneo.
Durante la ceremonia, el religioso pidió a los dueños evitar poner nombres de personas a sus animales, argumentando que es una cuestión de respeto. Para ilustrar su punto, relató una experiencia personal en la que una mujer había llamado “Samantha” a su perrita, situación que lo llevó a hacerle un comentario directo al respecto.
La anécdota, contada en un ambiente relajado y cercano, provocó sonrisas y sorpresa entre quienes presenciaban el acto, convirtiéndose en uno de los momentos más recordados de la jornada. El comentario fue interpretado por muchos como una expresión de la visión tradicional del sacerdote, más que como una postura formal de la Iglesia.
El episodio se difundió posteriormente entre la comunidad, donde fue tomado como una historia curiosa surgida en un contexto cotidiano, reflejando la diversidad de opiniones y expresiones que suelen darse en este tipo de celebraciones religiosas.
