

**La nueva estructura supedita unidades clave como Transparencia a la Presidencia, generando un conflicto de interés institucional y dejando a la Contraloría operando en un entorno de poder centralizado.
Alejandro Aguilar
EL BUEN TONO
Córdoba, Ver.- El presidente municipal de Córdoba, Manuel Alonso Cerezo, ha anunciado una drástica reestructuración administrativa que reduciría hasta en un 45 por ciento (%) la nómina de altos mandos, pasando de 128 a aproximadamente 68 puestos. Según sus declaraciones, este movimiento busca “optimizar recursos” y lograr que “menos personal pueda asumir mayores responsabilidades”.
Sin embargo, una comparación crítica entre el organigrama de su administración (2026) y el de la gestión anterior (2025) revela una preocupante centralización de funciones bajo la figura del alcalde, eliminando direcciones clave y concentrando el poder de decisión en la Presidencia, con riesgos evidentes para la transparencia, la eficiencia y la rendición de cuentas.

El mando presidencial
El organigrama de la administración 2025 presentaba una estructura relativamente descentralizada, con direcciones claramente definidas y autónomas, como la Dirección de Obras Públicas, la Dirección de Servicios Municipales o la Dirección de Desarrollo Social. Cada una contaba con coordinaciones y jefaturas especializadas.
En cambio, el organigrama vigente en 2026, bajo Alonso Cerezo, ha eliminado la mayoría de esas direcciones. Ahora, las áreas se agrupan en “Coordinaciones” (Administrativa, Obra Pública, Fomento Económico, etc.) que dependen directamente de la Presidencia. Esto no es solo un cambio de nombre: es un aplanamiento de la estructura que acerca funcionalmente todas las decisiones operativas y de gasto al escritorio del alcalde, eliminando filtros técnicos y capas de supervisión intermedia.
Sin transparencia ni control
Uno de los cambios más significativos y delicados es la absorción de unidades clave de vigilancia y rendición de cuentas por la estructura presidencial.
En el organigrama actual, la Unidad de Transparencia y la Unidad Jurídica dependen directamente de la “Oficina de Presidencia”. Anteriormente, funciones de control como la Contraloría Municipal operaban de manera más distante del ejecutivo.
Si bien la Contraloría aún aparece separada, la cercanía de las unidades de transparencia y asesoría legal al núcleo del poder municipal genera un conflicto de interés potencial.

