

AGENCIAS
La presidenta Claudia Sheinbaum deslindó públicamente a Gonzalo “Bobby” López Beltrán de cualquier responsabilidad por el descarrilamiento del Tren Interoceánico, tragedia que dejó 14 personas muertas y al menos una docena de heridos, pese a que el hijo del expresidente Andrés Manuel López Obrador fue denunciado por el Partido Acción Nacional (PAN).
Sheinbaum sostuvo que la Fiscalía General de la República (FGR) debe investigar a todas las personas relacionadas con la operación del proyecto; sin embargo, aclaró que López Beltrán solo desempeñó un cargo honorífico, sin funciones técnicas ni de supervisión directa sobre la infraestructura ferroviaria.
“No es necesario presentar una denuncia en su contra”, afirmó la mandataria, al argumentar que la carpeta de investigación ya está abierta y que cualquier responsabilidad se determinará con base en las causas técnicas del accidente. Según explicó, la supervisión de la vía y del tren estuvo a cargo de ingenieros especializados, quienes serían los responsables en caso de detectarse fallas estructurales.
Sheinbaum informó que la FGR emitirá un primer dictamen preliminar a más tardar la próxima semana, el cual permitirá iniciar el proceso de reparación integral del daño para las víctimas y sus familias. Posteriormente, se elaborará un dictamen final para deslindar responsabilidades.
Aunque la presidenta insistió en que “no se cubre a nadie”, reiteró que el papel de López Beltrán fue únicamente honorario, postura que ha generado cuestionamientos políticos debido a la magnitud del accidente y a la cercanía del señalado con el proyecto emblemático del sexenio anterior.
