

AGENCIA
Xalapa, Ver.- Tras la muerte del hipopótamo Rufino en el Centro Yumka de Tabasco, especialistas en manejo de fauna silvestre alertaron sobre las condiciones en las que viven animales en zoológicos y Unidades de Manejo Ambiental (UMA) del país, donde persisten deficiencias en infraestructura, atención médica y personal especializado.
El biólogo Karlo Antonio Soto Huerta, integrante de la Asociación Civil Bionatur, señaló que Rufino, un hipopótamo del Nilo, murió luego de presentar una fractura detectada desde diciembre de 2025 que no recibió atención adecuada. Afirmó que este tipo de lesiones en un entorno controlado solo pueden explicarse por una combinación de mala nutrición y condiciones inadecuadas del hábitat.
“¿Cómo se produce una fractura así en un zoológico donde todo debería estar bajo control? Eso solo refleja carencias graves en el manejo del animal y en su entorno”, expresó.
El especialista advirtió que situaciones similares podrían estar ocurriendo en otros centros del país, como el Parque Naturalia, en Xalapa, donde se resguardan especies que no son propias del clima frío de la región. Señaló que jaguares, cocodrilos, loros y guacamayas enfrentan temperaturas que oscilan entre los 8 y 9 grados, condiciones que afectan su salud y bienestar.
Detalló que los jaguares son confinados en estructuras de concreto que concentran calor en primavera, pero que durante otoño e invierno retienen humedad y frío, mientras que los cocodrilos padecen el enfriamiento de las lagunas artificiales. En el caso de las aves, como loros de cabeza amarilla y guacamayas, explicó que en su hábitat natural buscan refugio en troncos y palmas para conservar el calor, algo que no se reproduce adecuadamente en cautiverio.
Soto Huerta subrayó que uno de los principales problemas es la falta de personal especializado en fauna silvestre, ya que muchos centros operan con veterinarios enfocados en animales domésticos. “No es lo mismo atender perros y gatos que un hipopótamo, un elefante o un jaguar”, puntualizó.
Asimismo, criticó que en varios casos las contrataciones se realicen por criterios políticos y no técnicos, lo que deriva en negligencias, enfermedades y muertes de ejemplares bajo resguardo humano.
El especialista insistió en que los gobiernos deben garantizar condiciones adecuadas, infraestructura especializada y personal capacitado en zoológicos y UMAs, para evitar que se repitan casos como el de Rufino y para asegurar el bienestar de la fauna silvestre que permanece en cautiverio.
