

De la redacción
El Buen Tono
Investigaciones recientes revelan que el mismo balasto utilizado en proyectos ferroviarios del sexenio pasado, vinculados a la red de corrupción conocida como “El Clan” liderada por Andy y “Bobby” López Beltrán, se encuentra ahora en obras ferroviarias del gobierno de Claudia Sheinbaum.
Correos electrónicos obtenidos por Latinus indican que compañías asociadas con Amílcar Olán, operador cercano a los hijos del expresidente López Obrador, están proveyendo balasto a Mota-Engil, constructora encargada de tramos del tren Querétaro-Irapuato y la vía que conectará Chontalpa, Tabasco, con la refinería de Dos Bocas.
El balasto, piedra clave para la estabilidad de las vías, ha sido señalado como posible factor en descarrilamientos recientes en el Tren Maya y el Tren Interoceánico, donde 14 personas perdieron la vida. Los correos detallan que en noviembre del año pasado Mota-Engil solicitó revisar las minas de balasto de proveedores como Servicios Profi del Sur, American Completion Tools y Cantera Mon-basa, todas empresas vinculadas a “El Clan”, que previamente habían colocado miles de metros cúbicos en proyectos ferroviarios mediante tráfico de influencias y sobornos a responsables de obra y laboratorios que no verificaron la calidad.
