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La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, aseguró que la entrega de 37 personas privadas de la libertad a Estados Unidos fue una decisión soberana del Estado mexicano y rechazó que el traslado haya sido negociado o acordado durante la llamada telefónica que sostuvo la semana pasada con el presidente estadounidense, Donald Trump.
Durante su conferencia de prensa matutina de este miércoles, la mandataria afirmó que el traslado respondió a una solicitud formal del Departamento de Justicia de Estados Unidos, la cual fue analizada por el Consejo Nacional de Seguridad, priorizando en todo momento la conveniencia y seguridad del país.
“Fue a solicitud del Departamento de Justicia de los Estados Unidos. Es muy importante aclarar que la decisión se toma en el Consejo Nacional de Seguridad, se analiza y se define con base en lo que conviene a México. Es una decisión soberana”, subrayó Sheinbaum.
El martes, el gobierno federal confirmó el traslado de 37 reos considerados una amenaza real para la seguridad, quienes se encontraban recluidos en distintos centros penitenciarios del país y eran requeridos por autoridades estadounidenses por sus presuntos vínculos con organizaciones criminales. Esta acción representó la tercera entrega de este tipo durante la actual administración.
Entre las personas trasladadas se encuentran líderes regionales del Cártel del Noroeste, de los Beltrán Leyva y del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), grupos señalados por delitos relacionados con el narcotráfico y la violencia organizada.
Sheinbaum enfatizó que la medida obedeció a criterios de seguridad nacional y seguridad pública, descartando que se tratara de una concesión política o de un intento por mejorar la relación con Washington.
“Es importante para el país en términos de su seguridad nacional y seguridad pública. Se pone primero a México por encima de todo, aunque pidan lo que tengan que pedir”, afirmó.
La presidenta también rechazó categóricamente que la decisión haya sido tomada bajo presión externa o para “quedar bien” con el gobierno estadounidense.
“No es una imposición ni una negociación política. Es una decisión soberana que se analiza desde la política de seguridad y la protección de la soberanía nacional”, sostuvo.
Finalmente, Sheinbaum detalló que cada uno de los 37 casos fue evaluado de manera individual antes de autorizar su traslado, y precisó que muchos de ellos eran extraditables conforme a la legislación vigente.
Esta fue la tercera entrega de reos durante el actual gobierno, luego de dos traslados realizados en 2025, en un contexto de crecientes tensiones con Estados Unidos, donde el presidente Donald Trump ha acusado reiteradamente a México de no hacer lo suficiente para combatir a los cárteles del narcotráfico.
