

José Juan
El Buen Tono
CÓRDOBA.— El reciente pacto político entre el bloque local de Movimiento Ciudadano y el alcalde Manuel Alonso Cerezo ha comenzado a rendir dividendos, pero no para la ciudadanía. La alianza ha reactivado la influencia de Félix Emilio Sacre Luna, un personaje cuya trayectoria en la vida pública se distingue por la permanencia en el poder sin resultados y, peor aún, por un historial de negligencia que costó vidas.
El antecedente más sombrío bajo su gestión ocurrió el 13 de junio de 2019. Siendo presidente de la Comisión de Salud en el gobierno de Leticia López, una fallida campaña de esterilización derivó en la muerte de más de siete perros. Aquel suceso no solo quedó impune, sino que marcó el inicio del desmantelamiento operativo del Centro de Bienestar Animal (CBA).
El protagonismo de su hija, Nayibe Sacre González —regidora quinta—, levanta sospechas. Aunque hoy pretende abanderar la causa del bienestar animal, su historial como profesional del derecho cuenta una historia distinta: durante los años de mayor abandono y fallas graves en el área, Sacre González nunca promovió denuncias ni acciones legales. Al contrario, su actividad jurídica se centró en blindar a la ex alcaldesa Leticia López, enfocándose en la contención de expedientes.
Fuentes confiables señalan que la participación de la regidora es apenas formal, pues las decisiones siguen siendo operadas por su padre. Félix Emilio Sacre Luna ha transitado por comisiones estratégicas como Salud y Hacienda sin rendir cuentas, consolidándose como un actor recurrente que sobrevive a base de acuerdos políticos.
Este reacomodo no es fortuito; alianza donde confluyen Manuel Alonso Cerezo, Luis Abella Alvarado y el bloque naranja, usando el discurso del bienestar animal.
