

De la redacción
El Buen Tono
Desde el inicio de su segundo mandato, el presidente Donald Trump concretó una de sus promesas más polémicas: retirar a Estados Unidos de la Organización Mundial de la Salud (OMS). Este jueves, Washington emitió un aviso formal confirmando su salida y dejando claro que no pagará los 260 millones de dólares pendientes.
La ley estadounidense estipula que cualquier país miembro debía avisar con un año de antelación y cubrir todas las cuotas antes de retirarse. Sin embargo, un funcionario señaló que la resolución conjunta del Congreso de 1948 permite la salida sin condicionar el pago previo.
Trump justificó su decisión por lo que considera una mala gestión de la pandemia de covid-19 y la influencia política indebida de China en la OMS. El mandatario destacó que Estados Unidos aporta alrededor del 25% del presupuesto de la organización, que nunca ha tenido un director estadounidense y que otros países no pagan cuotas equivalentes a su población.
Expertos en salud global, incluido el director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, han instado al país a reconsiderar su retiro, advirtiendo que representa una pérdida tanto para Estados Unidos como para la cooperación sanitaria internacional.
A pesar de la salida, funcionarios estadounidenses afirmaron que mantendrán relaciones y cooperación directa con países y ministerios de Salud, con el objetivo de continuar trabajando de manera mutuamente beneficiosa y respetando la soberanía de todos.
