

De la redacción
El Buen Tono
Ciudad de México.– La reciente adquisición de nueve camionetas Jeep Cherokee para los ministros de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) ha generado un intenso debate sobre el uso de recursos públicos y la austeridad en el gobierno. Cada unidad tendrá un costo que va de 1 millón 69 mil a 1 millón 777 mil pesos, según informó la Corte en un comunicado oficial.
Gerardo Fernández Noroña, senador morenista, salió en defensa de la compra y aseguró que los vehículos son “una herramienta de trabajo, no un lujo”. En su cuenta de X, el legislador mencionó que cargos como el presidente del Congreso, ministros, la Presidencia de la República y secretarios de Estado requieren vehículos oficiales para cumplir con sus funciones, y criticó la idea de que se transporten en transporte público o con sus propios autos.
Noroña también explicó que ninguno de los ministros recibe un salario mayor al de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, y recordó que él mismo nunca contó con un vehículo oficial mientras presidía la mesa del Senado. Asimismo, argumentó que, al igual que los vehículos, los ministros usan sus teléfonos personales para labores oficiales, convirtiendo estos recursos en herramientas de trabajo.
Sin embargo, no todos los morenistas compartieron la visión de Noroña. Ricardo Monreal expresó su desacuerdo y señaló que estas compras van en contra de los principios de la Cuarta Transformación y la austeridad republicana. El coordinador de Morena en San Lázaro destacó que los mexicanos tienen derecho a cuestionar este tipo de decisiones y que los servidores públicos deben ser ejemplo de congruencia y moderación.
La discusión sobre los vehículos de lujo para los ministros de la SCJN continúa, mientras la opinión pública debate si se trata de una herramienta necesaria o un exceso de gasto público.
