

Efraín Hernández
El Buen Tono
Córdoba.- En otra muestra del desorden que caracteriza su gobierno, Manuel Alonso Cerezo y su área de Comunicación Social, conformada por Guillermo Reyes en video, Ernesto Arteaga Quevedo como asesor, José Antonio Marín Bañuelos en redacción y Daniel Rodríguez como jefe de unidad, cometieron un error garrafal al confundir al líder cardenista Antonio Luna con el líder antorchista Samuel Aguirre Ochoa, mezclando así a las asociaciones Cardenistas y Antorcha Campesina.
La publicación fue realizada en la página oficial del Ayuntamiento y corregida apenas minutos después, luego de percatarse de la equivocación. En la práctica, la verdadera autoridad de la jefatura de Comunicación Social recae en Perla Michelle, impuesta por Juan Tress.
Este tropiezo evidencia la falta de supervisión y criterio en el área, donde la improvisación y la arrogancia parecen la norma. Cada error refuerza la percepción de un equipo incapaz, que actúa al margen de cualquier profesionalismo periodístico.
Dirigentes y ciudadanos han señalado que este tipo de fallas no solo daña la imagen del Ayuntamiento, sino que genera confusión entre quienes dependen de los apoyos y programas gestionados por estas organizaciones civiles.
Con este nuevo desliz, queda claro que la gestión de Alonso Cerezo es un desastre administrativo, consolidando la sensación de un gobierno sin pies ni cabeza, sostenido por un equipo de Comunicación Social incompetente y desconectado de la realidad.
