

EL BUEN TONO
Nacional.- Identificar a una persona tóxica puede ser clave para proteger la salud emocional y mantener relaciones sanas, ya sea en el entorno familiar, laboral o social. Especialistas en psicología coinciden en que este tipo de conductas no siempre son evidentes al inicio, pero con el tiempo generan desgaste, estrés y conflictos constantes.
Una de las principales características de una persona tóxica es la tendencia a la manipulación. Suelen distorsionar la realidad para obtener beneficios personales, evadir responsabilidades o hacer sentir culpables a los demás. A esto se suma una actitud recurrente de victimización, en la que nunca asumen errores y siempre responsabilizan a otros de sus problemas.
Otro rasgo frecuente es el control excesivo. Estas personas buscan imponer decisiones, opiniones o comportamientos, limitando la libertad de quienes las rodean. También es común que descalifiquen logros ajenos, minimicen esfuerzos o recurran a críticas constantes que afectan la autoestima.
La negatividad permanente es otra señal clara. Las personas tóxicas tienden a enfocarse en lo malo, generar conflictos innecesarios y propagar un ambiente de tensión, que termina afectando el ánimo colectivo. En muchos casos, utilizan el chantaje emocional o el enojo para conseguir atención o favores.
Especialistas advierten que convivir de manera prolongada con este tipo de personas puede provocar ansiedad, estrés, inseguridad e incluso problemas de salud. Por ello, recomiendan establecer límites claros, fortalecer la comunicación asertiva y, en casos necesarios, tomar distancia para preservar el bienestar personal.
Reconocer estas conductas a tiempo permite tomar decisiones más conscientes y fomentar relaciones basadas en el respeto, la empatía y el equilibrio emocional.
