

AGENCIA
EEUU.- Una intensa tormenta invernal azotó gran parte del sur y noreste de Estados Unidos, provocando caída de nieve, aguanieve y lluvia helada que dejaron severas afectaciones en la infraestructura, interrupciones masivas en el servicio eléctrico y el colapso del transporte aéreo y terrestre.
De acuerdo con reportes oficiales, el fenómeno climático se extendió desde Texas y Nuevo México hasta Nueva Inglaterra, con una cobertura superior a los 3 mil kilómetros. Las bajas temperaturas y el peso del hielo provocaron la caída de árboles y líneas eléctricas, dejando sin energía a cerca de un millón de hogares y negocios, principalmente en Tennessee, Luisiana, Mississippi, Kentucky, Georgia y Alabama.
Las autoridades meteorológicas advirtieron que las condiciones podrían empeorar debido al descenso extremo de temperaturas, lo que prolongará los riesgos para la población y dificultará las labores de reparación. Se prevé que el hielo acumulado permanezca durante varios días, afectando carreteras, viviendas e infraestructura básica.
Ante la magnitud del fenómeno, el gobierno federal declaró emergencia en al menos una docena de estados, mientras que equipos de la Agencia Federal para el Manejo de Emergencias fueron desplegados para atender contingencias. En Nueva York, la gobernadora Kathy Hochul advirtió que el estado enfrenta uno de los inviernos más severos de los últimos años, con temperaturas que alcanzaron hasta -45 grados centígrados en algunas zonas cercanas a Canadá.
El impacto también se reflejó en el transporte aéreo, con más de 11 mil vuelos cancelados y otros miles retrasados, principalmente en aeropuertos de Filadelfia, Washington, Nueva York y Carolina del Norte. En diversas regiones, las clases fueron suspendidas y las autoridades exhortaron a la población a permanecer en casa.
En Mississippi y Arkansas se reportaron rescates tras el colapso de estructuras por el peso de la nieve, mientras que en Nueva York y Luisiana se confirmaron varias muertes relacionadas con hipotermia y las condiciones extremas.
Especialistas advirtieron que, aun cuando la tormenta comience a disiparse, el peligro persistirá debido a las bajas temperaturas, el hielo en caminos y el lento restablecimiento de los servicios básicos.
Las autoridades reiteraron el llamado a evitar traslados innecesarios, mantenerse informados por canales oficiales y extremar precauciones ante uno de los eventos invernales más severos registrados en los últimos años en Estados Unidos.
