

De la redacción
El Buen Tono
La humedad presente en la atmósfera de Marte podría convertirse en una fuente alternativa de agua para los humanos que, en el futuro, lleguen a habitar el planeta rojo, de acuerdo con una investigación reciente que analiza distintas formas de obtener este recurso vital en un entorno tan extremo como el marciano.
El estudio fue realizado por el doctor Vassilis Inglezakis, académico de la Universidad de Strathclyde, en Escocia, quien detalla que Marte cuenta con varias fuentes potenciales de agua, entre ellas el hielo subterráneo, la humedad del suelo y el vapor de agua presente en la atmósfera. Sin embargo, aunque todas representan oportunidades, no todas son igual de viables para su aprovechamiento inmediato.
De acuerdo con la investigación, el hielo que se encuentra bajo la superficie del planeta sería la mejor solución a largo plazo, pero estos depósitos no siempre se localizan cerca de las zonas donde podrían aterrizar los exploradores, lo que complica su uso durante las primeras etapas de una misión.
Ante este panorama, el doctor Inglezakis plantea que la recolección de humedad directamente del aire marciano podría funcionar como una opción alternativa o de respaldo, especialmente en regiones donde el hielo subterráneo sea inaccesible. Aunque este método requiere un mayor consumo de energía, podría ser clave para garantizar el suministro de agua en misiones prolongadas.
El acceso al agua sería fundamental no solo para el consumo humano, sino también para la producción de oxígeno y combustible, lo que permitiría reducir la dependencia de envíos desde la Tierra y avanzar hacia misiones más autosuficientes.
El artículo, publicado en la revista Advances in Space Research, compara distintas tecnologías para obtener agua en Marte, evaluando su consumo energético, su capacidad de adaptación y su utilidad bajo diferentes condiciones del planeta. Además, propone nuevas ideas para aprovechar la humedad atmosférica como un recurso viable.
Finalmente, el investigador subraya que, aunque gran parte de Marte aún no ha sido explorada, comprender qué tecnologías pueden aplicarse de manera realista será determinante para el éxito de futuras misiones y para el objetivo de establecer asentamientos humanos sostenibles en el planeta rojo.
