

De la redacción
El Buen Tono
La Asamblea Nacional de Francia dio este lunes un paso decisivo al aprobar una iniciativa que prohíbe el acceso a redes sociales a menores de 15 años, una medida enfocada en proteger la salud mental de niños y adolescentes, así como en frenar el ciberacoso y los efectos de la adicción digital.
La propuesta aún debe ser avalada por el Senado para entrar en vigor, pero ya se perfila como una de las regulaciones más estrictas en Europa. El debate se da en un contexto internacional marcado por decisiones similares, como la adoptada por Australia en diciembre, cuando vetó el acceso a redes sociales a menores de 16 años, un precedente considerado histórico a nivel mundial.
La protección de menores en el entorno digital se ha convertido en una prioridad política para el presidente Emmanuel Macron, quien busca que este tema sea uno de los ejes centrales de su segundo mandato, que concluye en 2027. En un mensaje difundido recientemente, el mandatario afirmó que las emociones de niños y adolescentes no deben ser objeto de manipulación por plataformas extranjeras ni por algoritmos diseñados para captar su atención.
La iniciativa fue presentada por el partido Renacimiento y comenzó a debatirse desde la tarde del lunes, prolongándose hasta la noche. Los diputados ya avalaron el veto a redes sociales para menores de 15 años y continúan revisando otros artículos del proyecto antes de su votación final.
Desde el oficialismo, el jefe del bloque parlamentario, Gabriel Attal, celebró la decisión y aseguró que Francia podría convertirse en pionera en Europa al recuperar independencia frente a potencias tecnológicas que influyen en la formación de los jóvenes. El ex primer ministro confió en que el Senado apruebe la ley en febrero, con el objetivo de que entre en vigor el 1º de septiembre, coincidiendo con el inicio del ciclo escolar.
El debate no se limita a Francia. Países como España y Dinamarca analizan restricciones similares, mientras que en Estados Unidos se desarrolla un juicio en California donde un jurado deberá determinar si plataformas como TikTok, Instagram y YouTube diseñaron deliberadamente sus aplicaciones para generar adicción en jóvenes.
Las autoridades sanitarias francesas han advertido sobre los riesgos asociados al uso intensivo de redes sociales en adolescentes, entre ellos el ciberacoso, la comparación constante con otros usuarios, la exposición a contenidos violentos y los sistemas de captación de atención que afectan el sueño. La prohibición planteada entraría en vigor en septiembre para nuevas cuentas, mientras que las ya existentes serían desactivadas antes del 1º de enero de 2027.
La iniciativa cuenta con el respaldo de fuerzas de centro, derecha y ultraderecha, mientras que la izquierda se encuentra dividida. El sector más radical criticó la medida al considerarla una forma de paternalismo digital y una respuesta simplista a un problema complejo.
En paralelo, los diputados franceses se preparan para debatir otra medida relacionada: la prohibición del uso de teléfonos celulares en los liceos, donde estudian jóvenes de entre 15 y 18 años. Algunos centros ya aplican esta política de forma experimental, con resultados positivos en el clima escolar y el rendimiento académico.
La propuesta se apoya en datos oficiales y estudios recientes. Un informe encargado por el gobierno francés en 2024 recomendó limitar estrictamente el acceso a redes sociales antes de los 15 años, al identificar una relación significativa entre el uso intensivo de plataformas digitales y el aumento de ansiedad, depresión y trastornos del sueño. Entre 2017 y 2023, las hospitalizaciones por intentos de suicidio en adolescentes de 10 a 14 años aumentaron cerca de 30%, según cifras oficiales.
El caso francés podría marcar un punto de inflexión en la regulación digital en Europa, en un momento en que la Comisión Europea también analiza medidas más estrictas dentro del marco de la Ley de Servicios Digitales, con especial atención a la protección de la salud mental de los menores.
