

*Cronista municipal, autoridades en funciones y exservidores públicos son señalados por permitir la ocupación irregular de un inmueble histórico y el abandono de símbolos emblemáticos de Córdoba.
De la redacción
El Buen Tono
Córdoba, Ver.- La falta de actuación de la cronista municipal María Luisa Martell Contreras, sumada a la inacción de la síndica Irene Sedas González y a la permisividad del alcalde Manuel Alonso Cerezo, ha derivado en la consolidación de la invasión del Patio de la Estrella, un predio de carácter municipal que permanece ocupado sin sustento legal. A este escenario se añade la responsabilidad política de la exsíndica Vania López González y del exalcalde Juan Martínez Flores, cuyas decisiones —y omisiones— sentaron las bases del actual desorden. El señalamiento fue realizado por el activista Manuel Molina Gómez, presidente del Centro de Investigación, Difusión e Implementación sobre Asociaciones Civiles (CIDIAC).
El defensor del patrimonio expuso que la cronista municipal no solo ha sido omisa en la recuperación del inmueble, sino que tampoco ha impulsado acciones para frenar a los ocupantes, algunos de los cuales se ostentan indebidamente como historiadores o comunicadores. En paralelo, la autoridad municipal vigente ha optado por la pasividad administrativa, evitando confrontar un problema heredado y permitiendo que la irregularidad se normalice bajo el argumento de un supuesto desconocimiento del expediente completo.
El promotor social recordó que el Patio de la Estrella posee un valor histórico ineludible: se trata de un espacio vinculado al origen de Córdoba como enclave del imperio español, creado para contener los levantamientos de esclavos africanos en la región de Yanga y donde, en su momento, se comercializó a personas traídas de África. Asimismo, señaló que el abandono institucional también se refleja en el trato a La Mulata de Córdoba, símbolo de resistencia frente a la Inquisición, hoy relegada y sin una política clara de dignificación cultural.
