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De la redacción
El Buen Tono

La Reserva Federal de Estados Unidos decidió mantener sin cambios las tasas de interés en su primera reunión del año, al considerar que la economía sigue mostrando un crecimiento sólido, una inflación persistente y un mercado laboral estable, pese a la presión directa del presidente Donald Trump para acelerar nuevos recortes.

El banco central dejó su tasa de referencia en un rango de 3.50 a 3.75 por ciento, tras una votación de 10 a 2 en el Comité Federal de Mercado Abierto (FOMC), reafirmando una postura de cautela que vuelve a tensar su relación con la Casa Blanca.

En su comunicado, la Fed señaló que la actividad económica continúa expandiéndose a un ritmo sólido y que el desempleo ha mostrado señales de estabilización, factores que justifican una pausa luego de tres recortes consecutivos aplicados en reuniones previas.

La decisión, sin embargo, evidenció divisiones internas. Stephen Miran y Christopher Waller votaron a favor de un recorte de 25 puntos base, reflejando diferencias sobre el rumbo de la política monetaria. Miran, recién incorporado al comité por designación de Trump, ha impulsado reducciones más agresivas desde su llegada.

Los mercados financieros anticipan que la Fed mantendrá las tasas sin cambios al menos hasta la reunión de junio, de acuerdo con la herramienta CME FedWatch.

La pausa ocurre en un contexto de creciente confrontación entre la Reserva Federal y el presidente Donald Trump, quien ha insistido públicamente en que una baja de tasas impulsaría la inversión y el consumo. Desde su regreso al poder, el mandatario ha elevado el tono contra el banco central, al intentar destituir a la gobernadora Lisa Cook y respaldar una investigación contra el presidente de la Fed, Jerome Powell, por la remodelación de la sede del organismo.

Tras la reunión, Powell calificó el caso de Cook —actualmente en revisión por la Corte Suprema— como “quizás el más importante en los 113 años de historia de la Fed”, al explicar su asistencia a una audiencia judicial relacionada con el intento de destitución. También evitó responder a críticas del secretario del Tesoro, Scott Bessent, y reiteró que no considera que la Fed esté perdiendo su independencia, pese a la presión política.

Analistas coinciden en que los datos económicos han sido determinantes. “Aunque la Fed ha recibido presiones políticas para recortar las tasas, los datos no la presionan”, afirmó Gregory Daco, economista jefe de EY-Parthenon, al señalar que el obstáculo para nuevos recortes ha aumentado.

A futuro, la atención se centra en el posible sucesor de Powell, cuyo mandato concluye en mayo, y en si logrará mantener la credibilidad del banco central frente a los inversionistas, en un entorno marcado por la presión política y la incertidumbre económica. Powell insistió en que la Reserva Federal seguirá cumpliendo su mandato de controlar la inflación y promover el máximo empleo de manera independiente al poder político.

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