

AGENCIA
Internacional.- El actor y comediante estadounidense Rob Schneider enfrenta un proceso legal de divorcio luego de que su esposa, la actriz y productora mexicana Patricia Azarcoya Schneider, presentara una demanda formal para disolver su matrimonio, el cual se mantuvo vigente durante más de 15 años.
De acuerdo con registros judiciales, la solicitud fue interpuesta el pasado 8 de diciembre de 2025 ante una corte del estado de Arizona. En el documento, Azarcoya argumenta que la relación se encuentra “irremediablemente rota” y que no existe posibilidad de reconciliación, motivo por el cual solicitó legalmente la separación. Días después, el propio Schneider, de 62 años, fue notificado y confirmó estar enterado del proceso.
La pareja contrajo matrimonio en abril de 2011 en Los Ángeles y, desde entonces, mantuvo una relación que combinó tanto lo personal como lo profesional. Sin embargo, tras más de una década juntos, decidieron iniciar el proceso legal que pondrá fin a su vínculo conyugal.
Dentro de los documentos presentados ante la corte se incluyen disposiciones preliminares relacionadas con la separación de bienes, avisos a acreedores y la obligación de ambos padres de asistir a un programa de educación parental, un requisito habitual en casos donde existen hijos menores de edad.
Rob Schneider y Patricia Azarcoya son padres de dos niñas: Miranda Scarlett, de 13 años, y Madeline Robbie, de 10. La custodia, manutención y toma de decisiones legales respecto a las menores formarán parte de las negociaciones que deberán resolverse durante el proceso judicial.
Patricia Azarcoya, de 37 años, es originaria de Mérida, Yucatán, y ha desarrollado una carrera como actriz y productora tanto en México como en Estados Unidos. Antes y durante su matrimonio con Schneider participó en diversos proyectos del medio audiovisual, especialmente enfocados al público hispano.
Durante años, la pareja fue vista como una unión estable dentro del medio artístico. Incluso, el propio Schneider había expresado en entrevistas pasadas el impacto positivo que su esposa tuvo en su vida personal y profesional, así como el acercamiento que tuvo a la cultura mexicana gracias a ella.
No obstante, los documentos legales contrastan con esas declaraciones previas, al señalar que la relación llegó a un punto sin retorno. La corte también emitió un decreto de consentimiento confidencial, mediante el cual se establecen lineamientos provisionales mientras se define el acuerdo final, el cual no será de acceso público.
Hasta el momento, ninguno de los dos ha emitido declaraciones públicas adicionales sobre el proceso ni sobre los motivos específicos que llevaron a la separación. El caso continúa en trámite y se espera que en los próximos meses se definan los términos finales del divorcio, incluyendo custodia, manutención y distribución de bienes.
