

De la Redacción
El Buen Tono
Nogales.- Apenas un mes después de asumir, el alcalde Libni Zuriel de la Cruz enfrenta renuncias clave, rumores de maltrato a su gabinete femenino y una designación de emergencia que revela un ambiente de caos interno.
El gobierno municipal de Libni Zuriel de la Cruz Cruz, en funciones desde el pasado 1 de enero, se encuentra sumido en una profunda crisis de gobernabilidad y credibilidad. A menos de 30 días de iniciada la administración, la repentina renuncia de dos de las funcionarias de más alto nivel en el área financiera destapó el clima de desorden, desconfianza y denuncias de un trato déspota por parte del edil hacia las mujeres de su equipo.
La tormenta política estalló esta semana con las salidas simultáneas de Sofía Ramírez Martínez, Tesorera Municipal, y Elda Gisela Pérez Guapillo, Titular del Órgano de Control Interno. Ambas habían tomado protesta el pasado 3 de enero, figurando como piezas clave para la estabilidad y transparencia de la hacienda pública.
Sin embargo, fuentes al interior del ayuntamiento, señalaron que ambas ex titulares renunciaron, no se forma voluntaria, sino como respuesta de un estilo de gestión autoritario por parte del alcalde.
La crisis forzó al presidente municipal a convocar una sesión de cabildo urgente la noche del miércoles, con el objeto principal de nombrar a un nuevo tesorero, donde designó a Cristian Manuel Espino Romero para ocupar la vacante de tesorería municipal.
