

*Con 30 años de trayectoria, Lazzerman expone la falta de cultura, los bajos salarios, las lesiones y los desafíos que viven los luchadores locales, mientras mantiene vigente su objetivo de ir por el campeonato medio.
Efraín Hernández
EL BUEN TONO
Córdoba , Ver.- La lucha libre enfrenta una realidad marcada por carencias económicas, sacrificios físicos y una limitada cultura del público, donde muchos gladiadores debutan con pagos mínimos, en ocasiones cubren sus propios gastos para luchar, sufren lesiones constantes y permanecen sin reconocimiento, un panorama que Lazzerman expuso al analizar el estado del pancracio local.
El rudo histórico del ring explicó que al inicio de la carrera los ingresos por función resultan insuficientes para solventar traslados, equipo y atención médica, por lo que el luchador termina absorbiendo los costos, pese al riesgo que implica cada combate y al desgaste físico acumulado.
A ello se suman los sacrificios personales y familiares, así como la percepción arraigada de que solo son profesionales quienes provienen de empresas de renombre, cuando en el ámbito regional también existen exponentes con preparación, disciplina y trayectoria que no reciben el reconocimiento debido.
Pese a este panorama y con tres décadas de experiencia arriba del ring, Lazzerman descartó el retiro y confirmó que va por el campeonato medio, al señalar que su vigencia también busca evidenciar estas problemáticas y contribuir a elevar el nivel y la seriedad de la lucha libre en Córdoba.
