

**Este es el tipo de leyes que deberían legislar los buenos para nada, de los dos diputados Juan Tress y Zenyazen Escobar y así prohibir tanto maltrato de los granjeros a los pollos
AGENCIA
Internacional.- La industria avícola avanza hacia un nuevo modelo de crianza de pollos que combina tecnología de precisión, automatización y prácticas sostenibles, con el objetivo de mejorar la productividad, reducir costos y elevar el bienestar animal. Este enfoque, que ya comienza a implementarse en distintos países, representa un cambio significativo frente a los sistemas tradicionales de producción intensiva.
Uno de los ejes centrales de este nuevo método es la ganadería de precisión, que utiliza sensores, cámaras y sistemas de monitoreo digital para vigilar en tiempo real la salud, el comportamiento y el crecimiento de las aves. Estos datos permiten detectar de manera temprana enfermedades, estrés o problemas ambientales, reduciendo pérdidas y el uso excesivo de antibióticos.
La automatización también juega un papel clave. Alimentadores inteligentes, control automático de temperatura, ventilación y sistemas de iluminación LED regulada crean condiciones óptimas dentro de los galpones, favoreciendo un crecimiento más uniforme y eficiente. En algunos casos, incluso se emplean robots para tareas de limpieza y supervisión, disminuyendo la intervención humana directa.
En paralelo, este modelo incorpora prácticas de crianza más sostenibles y enfocadas en el bienestar animal. Entre ellas destacan los sistemas de cama profunda, el manejo eficiente de residuos para compostaje y, en ciertos esquemas, la crianza en espacios abiertos o semiabiertos, lo que responde a una creciente demanda de consumidores por productos obtenidos bajo estándares más éticos.
Además de los beneficios productivos, especialistas señalan que este nuevo método puede reducir el impacto ambiental de la avicultura, optimizando el consumo de agua y energía, e incluso integrando fuentes renovables como paneles solares en las unidades de producción.
Aunque su implementación requiere inversión inicial y capacitación técnica, productores y expertos coinciden en que este modelo representa el futuro de la crianza de pollos, al equilibrar eficiencia económica, seguridad alimentaria y responsabilidad ambiental.
