

Agencias
Ciudad de México.— De cara al Día de la Candelaria, cientos de capitalinos se aglomeraron ayer en estaciones del Metro y locales de la ciudad para adquirir tamales, pero no cualquier tamal: figuras como “Ternurines” y “Labubus” han reinventado esta tradición. Estos originales tamales adoptan la forma de pequeños animales, elfos y axolotes, con diseños que buscan divertir y sorprender a los comensales mientras mantienen viva la costumbre de compartir en familia.
En la estación Centro Médico de la Línea 3, la fila llegó a más de 150 personas, algunas provenientes incluso de Tlaxcala, quienes esperaban pacientemente desde el mediodía para llevarse a casa estas creaciones. Sandra, creadora de los tamales, explicó que utilizan moldes especiales para dar forma a cada figura y que los sabores más demandados fueron los dulces, como chocolate y atole. En tan solo dos horas, vendió más de 200 piezas, superando cualquier expectativa.
Mientras tanto, en la Colonia Nativitas, los tamales tradicionales también despertaron alta demanda, con compradores formados por más de dos horas para asegurar sus pedidos. Para muchos, estas piezas son más que alimento: son un vínculo con la tradición familiar, una forma de mantener vivas las costumbres y celebrar en comunidad. Familias completas optaron por llevar decenas de tamales de sabores como mole, salsa verde, queso con zarzamora y chipilín, asegurando que todos los integrantes disfrutaran de la festividad.
“Es importante que no se pierdan las tradiciones. Nos reunimos aunque sea en familia pequeña y mantenemos viva la costumbre”, comentó Guadalupe, quien llevó 14 tamales para su hogar. La combinación de creatividad, sabor y sentido de pertenencia ha hecho de estos tamales un fenómeno que, año tras año, promete mantener viva la celebración del Día de la Candelaria en la capital mexicana.
