

Adriana Estrada
El Buen Tono
Orizaba.- La liberación de Arturo Soto Medina, trabajador municipal de Minatitlán, tras pasar cuatro meses en prisión por un delito que no cometió debido a un error de homonimia, reveló graves negligencias y violaciones al debido proceso dentro del sistema de justicia local.
El abogado penalista y constitucionalista Tomás Mundo Arriasa señaló que el caso exhibe una falla estructural en el respeto a la presunción de inocencia y responsabilizó directamente a los fiscales y al juzgador que permitieron esta detención injustificada.
“Cuando existe una homonimia, las autoridades tienen la obligación imperiosa de verificar la identidad plenamente, incluso con el INE. Aquí había elementos de sobra para acreditar que no era la persona buscada, como el hecho de que estaba a 300 kilómetros del lugar del secuestro del que se le acusaba. Mantenerlo preso fue una violación grave a sus derechos humanos”, afirmó el litigante.
Recordó Arturo Sorteo fue detenido a finales de septiembre del año pasado por la presunta comisión de secuestro agravado, sin embargo, su defensa demostró desde el primer momento que se trataba de un caso de homonimia, coincidencia de nombres, y presentó pruebas de su ubicación al momento de los hechos. Sin embargo, permaneció en prisión preventiva hasta el pasado 27 de enero.
El abogado defensor, ha presentado denuncias anteriores contra servidores públicos por abusos similares. “He denunciado a funcionarios que encarcelaron indebidamente a personas indígenas, a jueces que prolongaron prisiones sin razón y a fiscales que fabricaron casos. La impunidad se fomenta cuando no se sanciona”, recalcó.
El penalista hizo un llamado enérgico a la población a no permanecer pasiva ante estos hechos, destacando que la única vía para frenar la impunidad es denunciar directamente a los fiscales y jueces que actúan con negligencia o mala fe. La presunción de inocencia no es un favor, es una obligación constitucional que se debe exigir.
