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AGENCIA

Internacional.- La decisión del gobierno mexicano de destinar recursos públicos para apoyar al sistema educativo de Cuba ha reavivado la polémica sobre las prioridades nacionales, en un contexto donde México enfrenta altos niveles de analfabetismo, rezago educativo y falta de oportunidades laborales para millones de personas.

De acuerdo con una investigación de Mexicanos Contra la Corrupción y la Impunidad (MCCI), el gobierno de México asignó 189 millones de pesos para la impresión de 7.1 millones de libros de texto destinados a Cuba. Este gasto se suma a otro previamente documentado en junio de 2025, cuando se reveló que durante el gobierno de Andrés Manuel López Obrador se erogaron 387.4 millones de pesos para producir 15 millones de libros para la isla, lo que eleva el monto total a más de 576 millones de pesos.

Los materiales fueron impresos por la empresa estatal Impresora y Encuadernadora Progreso (IEPSA), tras un contrato asignado por la Comisión Nacional de Libros de Texto Gratuitos (Conaliteg), organismo descentralizado de la Secretaría de Educación Pública. Según la investigación, el contrato fue suscrito en agosto de 2025 y no fue difundido públicamente, lo que ha generado cuestionamientos sobre la transparencia del proceso. Actualmente, la SEP es encabezada por Mario Delgado, exdirigente nacional de Morena.

El contrato establece que Conaliteg pagará 189 millones 360 mil pesos por la impresión de 7.1 millones de ejemplares correspondientes a 144 materiales educativos del llamado “Perfeccionamiento del Sistema Nacional de Educación”, nombre con el que el gobierno cubano identifica su plan de actualización educativa.

Especialistas del Observatorio de Libertad Académica han advertido que los libros cubanos impresos en México contienen una fuerte carga ideológica y elementos de adoctrinamiento político, particularmente con un discurso crítico hacia Estados Unidos. A estas advertencias se suman señalamientos de grupos académicos de cubanos en el exilio, quienes sostienen que el contenido de los materiales responde más a una línea propagandística que a criterios pedagógicos neutrales.

El apoyo financiero a Cuba contrasta con la situación interna de México, donde persisten problemas estructurales en educación y empleo. De acuerdo con datos oficiales, millones de mexicanos no concluyeron la educación básica, mientras que amplios sectores de jóvenes y adultos enfrentan precariedad laboral, informalidad y escasas oportunidades de desarrollo profesional.

Organizaciones civiles y analistas han cuestionado que, mientras comunidades enteras en México carecen de escuelas dignas, materiales educativos suficientes y programas efectivos de alfabetización, el gobierno federal destine recursos millonarios a un sistema educativo extranjero. Para críticos, esta política refleja una agenda ideológica y diplomática que se impone sobre las necesidades urgentes de la población mexicana.

Más allá del discurso de cooperación internacional, el caso vuelve a colocar en el centro del debate el uso de recursos públicos y la definición de prioridades, en un país donde la educación y el empleo siguen siendo pendientes históricos sin resolver.

¿Y los insumos para los hospitales de México cuando? ¿Qué le debe la 4T a Cuba? Porque parece que Cuba es más importante para ellos, que solucionar los graves problemas que existen en varios territorios del país mexicano.

¡Con todo lo que se le ha dado, mejor le hubiera sido más barato comprar Cuba!

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