

De la redacción El Buen Tono
Áquila, Veracruz. – Una celebración religiosa terminó en una presunta agresión cometida por servidoras públicas, en un caso que involucra violencia física, amenazas, violencia de género y señalamientos de encubrimiento por parte del Ayuntamiento. Los hechos, ya judicializados, colocan bajo escrutinio a la administración municipal de Áquila.
Dos mujeres presentaron una denuncia penal formal contra la directora del Sistema Municipal para el Desarrollo Integral de la Familia (DIF), Teresa Suárez Gerbacio; su hija, Daniela Garduño; y su padre, Alberto Garduño. Los delitos imputados son lesiones, amenazas y violencia de género, tras una agresión ocurrida durante las festividades del Día de la Candelaria, el pasado 2 de febrero.
Según la carpeta de investigación 107/2026, radicada en la Fiscalía del Distrito XV Judicial con sede en Nogales, las víctimas fueron interceptadas y agredidas verbalmente sin causa aparente dentro del recinto ferial. Al intentar retirarse del lugar, la confrontación escaló a la violencia física, sin que existiera provocación previa por parte de las denunciantes.
Las agraviadas señalan que, tras el incidente, han enfrentado una campaña de desprestigio y presión para retirar la denuncia. Además, acusan a autoridades municipales de intentar encubrir los hechos para proteger a las funcionarias involucradas, lo que ha generado indignación en la comunidad y exigencias de una investigación transparente.
Hasta el momento, el Ayuntamiento de Áquila no se ha pronunciado oficialmente sobre el caso, ni sobre la situación laboral de la directora del DIF. La Fiscalía correspondiente se encuentra en la etapa de investigación inicial.
Este caso pone en relieve las acusaciones de abuso de poder e impunidad en cargos públicos, y ha movilizado a colectivos locales que exigen justicia y medidas para garantizar la seguridad de las mujeres en espacios públicos y frente a posibles abusos de autoridad.
