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AGENCIAS

REGIÓN.- El primer semestre de 2026 apunta a temperaturas elevadas en gran parte del país. Modelos del Servicio Meteorológico Nacional (SMN), la NOAA y la Organización Meteorológica Mundial (OMM) coinciden en que el calor aumentará desde finales de febrero y se intensificará entre abril y mayo, con un estiaje más severo en varias regiones.

De acuerdo con el SMN, la temporada de calor inicia formalmente el 20 de marzo con el equinoccio de primavera, aunque el incremento térmico comenzará de forma gradual desde finales de febrero. Marzo podría registrar promedios cercanos a 29.8 °C, cifra superior a la habitual en los últimos años y que no se observaba con tal intensidad desde hace casi una década.

En las Altas Montañas, especialistas prevén que el incremento térmico afecte directamente a municipios como Córdoba, Orizaba, Fortín y Huatusco, donde la reducción de frentes fríos y la sequía prolongada podrían disparar la sensación térmica y reducir la disponibilidad de agua. 

La cuenca del Papaloapan y los sistemas lagunares de Veracruz enfrentan riesgo de evaporación acelerada, mientras que en la zona costera —desde Boca del Río hasta Alvarado— se anticipan temperaturas superiores a 40 °C, con impacto directo en la salud y el turismo.

Además de Veracruz, los reportes identifican zonas críticas en el norte del país como Sonora, Coahuila y Nuevo León; en el Pacífico, estados como Sinaloa y Guerrero; y en el sureste, Tabasco y Yucatán. En todos los casos, el Climate Risk Index advierte que los golpes de calor, la deshidratación y la radiación ultravioleta intensa serán los principales riesgos.

El calor extremo incrementará la demanda eléctrica por el uso de ventiladores y aires acondicionados, además de reducir niveles en presas como la de Nogales y cuerpos de agua que abastecen a comunidades de las Altas Montañas. Agricultores de la región también anticipan afectaciones en cultivos de café y caña, por la falta de lluvias y la evaporación acelerada.

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