

Ciudad de México. La inflación general en México se aceleró en enero de 2026, ubicándose en 3.79% anual, por debajo de lo previsto por los analistas (3.82%), pero dentro del rango objetivo del Banco de México (3% ± 1 punto porcentual). El repunte estuvo impulsado principalmente por alimentos, bebidas y tabaco, así como por educación y servicios relacionados con alimentos fuera del hogar, según datos del INEGI.
El Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC) mostró un incremento mensual de 0.38%, el nivel más alto para un primer mes desde 2024, cuando se registró 4.88%. La inflación subyacente, que excluye los precios más volátiles y representa cerca del 76% del INPC, subió 0.60% mensual y 4.52% anual, alcanzando su nivel más alto desde enero de 2024, acumulando nueve meses consecutivos por encima del 4%.
Por su parte, la inflación no subyacente se desaceleró a 1.39% anual, con una caída mensual de 0.36%, debido principalmente a la baja en precios de productos agropecuarios y energéticos.
En cuanto a los precios al productor, el Índice Nacional de Precios Productor (INPP) registró un aumento de 0.12% mensual y 1.49% anual, mostrando un avance mucho menor que el año pasado, cuando en enero de 2025 la tasa anual fue de 7.73%.
Estos datos reflejan un inicio de año con presiones inflacionarias moderadas, concentradas sobre todo en alimentos y servicios, mientras que los precios de los bienes primarios y energéticos muestran estabilidad.
